El joven repartidor cubano asesinado el pasado viernes en Montevideo, Uruguay, fue identificado este martes como José Eduardo Cuellar Arteaga.
De 31 años y conocido cariñosamente como Pirolito, el muchacho originario de Manicaragua, Villa Clara, perdió la vida durante un intento de robo mientras trabajaba, detalló el activista Niover Licea a través de su página Nio reportando un crimen.
Un adolescente de 16 años se presentó ante las autoridades junto a su madre para confesar su participación en el hecho, tras lo cual fue puesto bajo custodia.
El cubano murió de un disparo en el tórax en la intersección de las calles Máximo Tajes y Capri, en el barrio de Carrasco Norte, en la capital uruguaya, cuando dos delincuentes intentaron robarle su motocicleta.
Según reveló la prensa local, los dos atacantes se desplazaban a pie cuando abordaron al joven cubano, quien habría terminado baleado tras resistirse al robo del vehículo. Solo pudieron llevarse su teléfono celular.
El asesinato del cubano, que trabajaba para la plataforma PedidosYa, está siendo investigado por el Departamento de Homicidios de la Policía de Montevideo. Todo quedó registrado por cámaras de seguridad del Ministerio del Interior.
La noticia ha causado un profundo impacto entre familiares, amigos y la comunidad cubana, tanto dentro como fuera de la isla.
El secretario de Presidencia de Uruguay, Alejandro Sánchez, se pronunció sobre el crimen del repartidor cubano: “Dolor frente a la pérdida de un ser humano, a la familia, a un trabajador”.
En diálogo con Telenoche, el funcionario aseguró que el caso obliga al gobierno a “redoblar el esfuerzo para que estas cosas no sigan sucediendo en Uruguay”.
De acuerdo con Licea, Pirolito había emigrado en busca de un futuro mejor.
“Sus padres, muy queridos en su comunidad, atraviesan momentos de inmenso dolor y han recibido múltiples muestras de apoyo”, apuntó.




















