Un equipo de esterilización del Hospital Materno América Arias, en La Habana, sufrió un sobrecalentamiento que obligó a movilizar al Cuerpo de Bomberos este lunes 28 de septiembre. La intervención consiguió evitar que el aparato llegara a incendiarse y que el humo se extendiera hacia otras áreas de la institución.
El incidente ocurrió en el segundo piso del hospital. Según la información divulgada hasta el momento, los bomberos ventilaron rápidamente el área y controlaron la situación antes de que se convirtiera en un incendio de mayores proporciones.
No se han reportado personas lesionadas ni evacuaciones, y tampoco se ha informado de afectaciones a pacientes o trabajadores. Las autoridades no han explicado qué provocó el sobrecalentamiento ni han precisado si el equipo quedó dañado o si los servicios de esterilización tuvieron que ser suspendidos.
Un nuevo susto dentro de un hospital cubano
Aunque esta vez el episodio terminó sin víctimas, se suma a una serie de emergencias ocurridas durante 2026 en instalaciones sanitarias cubanas. En mayo, un incendio en el Hospital Manuel Fajardo de La Habana obligó a evacuar preventivamente a varias personas, aunque tampoco se registraron víctimas.
Un mes antes, una situación mucho más delicada se produjo en Santiago de Cuba. Una sobrecarga eléctrica provocó una explosión e incendio en áreas de cuidados intensivos del Hospital Saturnino Lora, lo que obligó a trasladar o reubicar a 12 pacientes.
Los problemas eléctricos tienen especial importancia dentro de los hospitales porque numerosos servicios dependen de una corriente estable. Equipos médicos, refrigeración de medicamentos, climatización, sistemas de esterilización y áreas de cuidados intensivos pueden verse afectados cuando existen averías o apagones.
Hospitales bajo presión por apagones y falta de recursos
La crisis energética también ha dejado escenas especialmente preocupantes en centros maternos. En mayo, por ejemplo, embarazadas permanecieron en un hospital materno de Santiago de Cuba durante un apagón total, un episodio que volvió a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de instalaciones donde cualquier interrupción eléctrica puede complicar la atención médica.
A los problemas energéticos se suma el deterioro acumulado de parte de la infraestructura sanitaria y la escasez de recursos. Durante los últimos meses han salido a la luz denuncias sobre hospitales cubanos con falta de materiales básicos, problemas de higiene y servicios funcionando con fuertes limitaciones.
En el América Arias, por ahora, la rápida intervención evitó que el sobrecalentamiento terminara en llamas. Queda pendiente conocer por qué falló el equipo de esterilización y si el incidente tendrá alguna consecuencia para el funcionamiento cotidiano de uno de los principales hospitales maternos de La Habana.

