El Observatorio Cubano de Conflictos documentó 24 protestas presenciales, 119 denuncias relacionadas con la inseguridad ciudadana y 104 con los servicios públicos. Aunque disminuyó el número de eventos respecto a septiembre, el informe describe un país golpeado por la violencia, la escasez de alimentos, la crisis sanitaria y nuevas detenciones de ciudadanos que expresaron su descontento.
El Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) registró 542 protestas, denuncias y expresiones críticas en Cuba durante octubre de 2026, una disminución del 18,25 % respecto a los 663 eventos documentados en septiembre. Sin embargo, el informe publicado este lunes 2 de noviembre advierte que esa reducción no significa que las condiciones de vida de los cubanos hayan mejorado.
La inseguridad ciudadana ocupó el primer lugar entre los motivos de denuncia, seguida por el deterioro de los servicios públicos, las expresiones de oposición al gobierno y los actos represivos. Durante el mes también se registraron 24 protestas presenciales, muchas de ellas relacionadas con los prolongados apagones que afectan a distintas provincias.
El documento, elaborado por el OCC, un proyecto de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, utiliza dos sistemas de medición. Mientras el registro detallado contabiliza 542 eventos, la serie histórica comparable alcanzó las 1.143 incidencias, apenas cuatro menos que las 1.147 de septiembre.
Esta diferencia responde a que ambas metodologías miden unidades distintas y no deben sumarse. Según el Observatorio, aunque hubo menos eventos individuales, algunas manifestaciones de descontento involucraron a más personas.
La inseguridad ciudadana supera las denuncias por apagones
Por primera vez entre las categorías más destacadas del informe de octubre, la inseguridad ciudadana encabezó el registro detallado, con 119 eventos, equivalentes al 21,96 % del total.
En septiembre se habían contabilizado 157, pero la serie histórica del OCC muestra un panorama diferente: pasó de 210 incidencias en septiembre a 275 en octubre. Frente a las 134 registradas en octubre de 2025, el aumento en esa serie fue del 105,22 %.
Matanzas concentró 30 denuncias vinculadas a la inseguridad, incluso por encima de La Habana, que registró 22.
El informe recoge asesinatos, feminicidios, robos violentos y ataques contra conductores de vehículos, especialmente triciclos y motocicletas.
Entre los casos documentados figura el asesinato de Nilda Díaz Santana, de 58 años, quien murió a tiros el 2 de octubre en Cárdenas, Matanzas, cuando intervino en una agresión dirigida contra su hija.
También aparece el caso de Yudiley Rodríguez Enríquez, de 37 años, asesinada a puñaladas el 20 de octubre en Gibara, Holguín, presuntamente por un vecino.
Otro crimen que provocó conmoción fue el de Marili Reina Fajardo, de 45 años, cuyo cadáver fue localizado el 21 de octubre en Habana del Este con signos de extrema violencia y agresión sexual.
El OCC distingue las muertes ocurridas durante octubre de aquellas correspondientes a meses anteriores que fueron conocidas en ese período. Por ello, sus relaciones de víctimas no deben interpretarse como un balance cerrado de todos los asesinatos cometidos durante el mes.
Los robos de vehículos también aparecieron asociados a varios homicidios.
En Matanzas, Héctor Ruiz Rodríguez, de 61 años, falleció el 19 de octubre después de haber sido golpeado durante un asalto ocurrido seis días antes. Otros conductores de triciclos fueron asesinados en Ciego de Ávila y Holguín, según los casos recopilados.
Apagones, falta de agua y un transporte prácticamente paralizado
Los servicios públicos ocuparon el segundo lugar del informe, con 104 eventos, equivalentes al 19,19 % del registro detallado.
La crisis eléctrica volvió a dominar las denuncias.
El 21 de octubre, la central termoeléctrica Antonio Guiteras, una de las principales unidades generadoras del país, quedó nuevamente fuera de servicio apenas 24 horas después de haberse reincorporado al Sistema Electroenergético Nacional.
Según el OCC, se trató de su decimoséptima salida no programada de 2026.
En Cantel, localidad del municipio matancero de Cárdenas, los residentes acumulaban 109 días consecutivos sin electricidad, una situación que también había interrumpido el suministro de agua debido a la paralización de los sistemas de bombeo.
El problema tiene dimensiones nacionales.
Las propias autoridades cubanas reconocieron que aproximadamente 2,5 millones de personas sufrían interrupciones en el abastecimiento de agua, y atribuyeron el 88 % de esas afectaciones a problemas eléctricos.
El deterioro de otros servicios también aparece reflejado en el informe.
Según las cifras oficiales recogidas por el OCC, el ministro de Transporte reconoció que las salidas interprovinciales desde La Habana habían disminuido de 419 diarias en 2025 a solamente 11 en 2026.
La recogida de basura, el saneamiento y el transporte figuraron igualmente entre las quejas ciudadanas.
Las protestas por electricidad sacaron nuevamente a los cubanos a las calles
El Observatorio registró 88 eventos clasificados como desafíos al Estado policial. Entre ellos identificó 24 protestas presenciales, frente a las 26 documentadas en septiembre.
Los apagones estuvieron detrás de varias de las manifestaciones.
En Cabañas, municipio Mariel, Artemisa, vecinos salieron a protestar el 9 de octubre y volvieron a hacerlo durante la madrugada del día 14, esta vez golpeando calderos.
En Santa Rita, municipio Jiguaní, Granma, una multitud expresó su inconformidad el 16 de octubre y continuó protestando pese a la llegada de efectivos policiales, según el informe.
El día 30 se produjeron nuevos episodios en La Habana.
En La Rampa, en El Vedado, vecinos realizaron un cacerolazo, mientras que en la zona de Baluarte, Boyeros, manifestantes bloquearon la Avenida de Boyeros utilizando contenedores de basura.
El OCC también menciona una protesta de mujeres en Mayarí, Holguín, que bloquearon un puente para reclamar soluciones a la falta de electricidad y alimentos.
Según los reportes recogidos por la organización, la manifestación consiguió el restablecimiento del servicio eléctrico y la entrega de 14 libras de arroz por persona.
También hubo acciones individuales de protesta política.
El 2 de octubre, Ariel Limias Leiva caminó hasta las inmediaciones del Capitolio de La Habana con un cartel que decía «Abajo la Dictadura». Posteriormente fue detenido.
En Sancti Spíritus, Oscar Echevarría Rubio, un tatuador que el 10 de octubre gritó consignas contra el gobierno desde el techo de su vivienda, también terminó detenido. Su esposa, Cleidys García, fue llevada igualmente a prisión provisional, según la documentación del OCC.
Represión: 85 eventos y nuevas condenas por expresarse públicamente
Los actos represivos representaron otra de las categorías principales del registro mensual, con 85 eventos, equivalentes al 15,68 % del total.
La serie histórica del Observatorio contabilizó 151 incidencias represivas, un 11,03 % más que en septiembre y un 42,45 % por encima de octubre de 2025.
Uno de los episodios más destacados ocurrió el 1 de octubre, cuando un tribunal de Habana del Este condenó a Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, y a su madre, Caridad Silvente, a dos años de limitación de libertad para cada una.
La condena estuvo relacionada con la grabación y difusión de una visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda.
Durante aquella jornada, las autoridades detuvieron al activista cristiano David Espinosa Martínez, al pastor Rolando Fidel Pérez y a su esposa cuando intentaban acompañar a las acusadas.
El caso generó manifestaciones de solidaridad entre representantes de distintas denominaciones religiosas.
El 4 de octubre, el obispo episcopal Ángel Roberto Rivera Rodríguez y otros 21 clérigos suscribieron una carta pastoral en apoyo de las dos mujeres y contra la intimidación de personas que reclaman sus derechos.
El informe también denuncia presiones contra presos políticos, restricciones de atención médica y casos en los que familiares denunciaron la negativa a entregar medicamentos necesarios a los reclusos.
Entre los afectados menciona a Carlos Alain Abrahantes Valdés, Dayron Martín Rodríguez y Saylí Navarro Álvarez.
En otro episodio, familiares de Eduardo Romero Prieto, de 25 años, denunciaron una presunta falta de atención médica oportuna antes de su fallecimiento el 6 de octubre, después de complicaciones de una hernia y una sepsis generalizada.
El OCC no identifica a Romero Prieto como preso político, y las responsabilidades por su fallecimiento no han sido establecidas mediante una investigación independiente conocida.
Una madre denuncia que cuatro de sus ocho hijos padecen desnutrición
La alimentación, la inflación y la agricultura constituyeron la única categoría del registro detallado que aumentó respecto a septiembre.
Se contabilizaron 63 eventos, siete más que el mes anterior, para un incremento del 12,5 %.
Durante octubre, el peso cubano continuó depreciándose en el mercado informal. El informe recoge que el dólar superó los 800 pesos a mediados de mes y alcanzó los 890 al cierre del 31 de octubre.
Las dificultades para comprar alimentos se reflejan en denuncias de médicos, jubilados, trabajadores estatales y familias numerosas.
En Santiago de Cuba, Yudiezka Delaz Quintana, madre de ocho hijos, denunció que cuatro de ellos presentaban cuadros de desnutrición.
La mujer explicó que trabajaba como auxiliar de limpieza con un salario mensual de 2.800 pesos, insuficiente para cubrir las necesidades alimentarias de su familia.
Según su testimonio recogido por el OCC, había llegado a pasar dos días sin comer para reservar los pocos alimentos disponibles para sus hijos.
También trascendió el caso de la doctora Rachely Carmenates Sánchez, quien declaró haber abandonado el ejercicio de la medicina debido a que sus ingresos no le permitían adquirir productos básicos.
El encarecimiento de los alimentos, unido a salarios y pensiones que no compensan la inflación, aparece como una de las principales causas del deterioro de las condiciones de vida.
Crisis sanitaria: escasez de medicamentos y denuncias de negligencia
La salud pública generó 65 eventos durante octubre, prácticamente al mismo nivel de septiembre.
Según datos de la prensa estatal citados por la agencia EFE y recogidos por el OCC, en Cuba faltaban 300 de los 395 medicamentos del cuadro básico, mientras más de 70 personas fallecían diariamente por cáncer.
El informe también señala que el país había acumulado 11.235 casos de dengue durante 2026, una cifra equivalente a 9,2 veces el promedio de los cinco años anteriores.
Las denuncias incluyeron instalaciones hospitalarias con problemas de higiene, falta de profesionales, dificultades para conseguir tratamientos y demoras en los servicios de emergencia.
Uno de los casos más graves fue el de Maidolis Ponce, de 31 años, fallecida en Alamar, Habana del Este, después de esperar cerca de diez horas la llegada de una ambulancia, según denunciaron sus familiares.
En otras instalaciones sanitarias se reportaron aguas residuales, presencia de roedores y problemas de infraestructura.
En Cárdenas, Matanzas, una interrupción eléctrica obligó a evacuar pacientes de terapia intensiva.
La Habana encabezó el número de eventos, seguida por Matanzas
El OCC documentó acontecimientos en las 15 provincias cubanas y el municipio especial Isla de la Juventud.
La Habana ocupó el primer lugar, con 192 eventos, seguida por Matanzas, con 76.
Santiago de Cuba registró 43, Camagüey 38, Holguín 36, Villa Clara 25 y Guantánamo 22.
La distribución territorial muestra que las protestas y denuncias no estuvieron limitadas a la capital, sino que abarcaron distintas regiones del país y respondieron a problemas económicos, sociales y políticos.
Además de las ocho categorías principales, el Observatorio documentó 21 acciones de ayuda humanitaria, solidaridad y altruismo, contabilizadas por separado. Al incluirlas, el total de eventos documentados asciende a 563.
El balance de octubre muestra una población que continúa expresando su descontento mediante protestas presenciales, publicaciones en redes sociales, declaraciones a periodistas y denuncias públicas.
Aunque el número de eventos del registro detallado fue inferior al de septiembre, la serie histórica del Observatorio apenas varió.
La coexistencia de apagones prolongados, escasez de agua, violencia, dificultades para alimentarse y denuncias de represión mantiene abiertas las principales causas de conflictividad social identificadas por el OCC.

