La cantante cubana Señorita Dayana está cansada de que algunos usuarios de las redes sociales le recuerden su edad como si fuera una fecha de vencimiento. A sus 40 años, la artista decidió responder a quienes consideran que debería abandonar los escenarios, dejar de bailar o comportarse de otra manera por haber llegado a las cuatro décadas.
Y lo hizo con una mezcla de humor, seguridad y provocación, en un video de Instagram que tituló «Malas Noticias». Porque, según dejó claro, quienes esperan verla desaparecer de la música tendrán que armarse de paciencia.
«¿De verdad ustedes creen que por tener 40, 50, 60, 70, 80, la edad que se tenga, es la de retirarse?», preguntó la intérprete, visiblemente sorprendida por la idea de que una mujer deba renunciar a divertirse o desarrollar su carrera cuando cumple determinada edad.
Lejos de intentar quitarse años, Dayana reivindicó su apariencia y el esfuerzo que dedica a mantenerse como le gusta. Incluso lanzó un comentario dirigido a las mujeres más jóvenes: «Sí tengo 40 orgullosamente, tengo mis 40 y no quiero lucir de 20, pero sí estoy trabajando para que las de 20, cuando tengan 40, quieran lucir como yo».
Señorita Dayana responde a quienes critican sus bailes
Uno de los momentos más llamativos del video llegó cuando la cantante abordó las burlas que recibe por sus movimientos de baile y las publicaciones que comparte con sus seguidores. En lugar de justificarse, aseguró que continuará haciendo exactamente aquello que algunos consideran inapropiado para su edad.
«Voy a seguir haciendo el ridículo. Si tú crees que es un ridículo, lo voy a seguir haciendo hasta mi último día», expresó la artista, quien explicó que bailar, cantar y disfrutar de la vida son actividades que le producen felicidad.
También dejó una advertencia para quienes esperan que cambie de actitud: «A quien le moleste, les tengo una mala noticia: ¿Me ven? Me seguirán viendo».
Para reforzar su argumento, mencionó a estrellas internacionales como Madonna, Cher, Céline Dion, Jennifer López y Shakira, cuyas trayectorias demuestran que la actividad artística femenina no tiene por qué terminar a los 40 años.
La cubana también encontró espacio para bromear sobre el efecto de sus detractores en las redes sociales. Según comentó, las críticas generan interacciones que terminan favoreciendo la visibilidad de su contenido y hasta pueden convertirse en una oportunidad económica.
«Espero que mis fans destacados sigan dando sus opiniones al respecto, porque esto también nos ayuda a facturar», dijo con ironía.
Una nueva etapa personal y musical
Las declaraciones llegan en un momento de cambios para la cantante, que ha compaginado su carrera artística con la maternidad y distintos proyectos musicales. En julio de 2026 regresó con «Lo más rico que tiene Miami», una colaboración con Osmani García y Fuego después de convertirse en madre por segunda vez.
Su trayectoria también ha estado marcada por momentos personales que han despertado la curiosidad del público, desde su boda con Mario Cedeño y las inesperadas situaciones que rodearon aquella celebración hasta su naturalización como ciudadana estadounidense en abril de 2024.
En el terreno musical, Dayana ha mantenido su presencia en la escena urbana cubana y ha compartido escenario con figuras como Lenier Mesa. Una de sus actuaciones en Miami incluso terminó alimentando la conocida polémica entre Lenier y La Diosa, después de que el compositor dedicara unas palabras especialmente elogiosas a su colega.
Ahora, sin embargo, el debate gira alrededor de un asunto que trasciende la música: las expectativas sobre cómo debe lucir y comportarse una mujer cuando envejece, especialmente si trabaja de cara al público.
Dayana no parece dispuesta a aceptar esas reglas. En su video insistió en que continuará compartiendo sus bailes, sus proyectos y los momentos que le provoquen felicidad, independientemente de los comentarios negativos.
«Voy a seguir haciendo lo que me da la gana y siendo feliz y subiéndolo a las redes sociales», concluyó la cantante, dejando claro que cumplir 40 años no figura entre sus motivos para despedirse de los escenarios.

