Nilda Díaz Santana, una cubana de 58 años, murió el viernes 2 de octubre en su hogar en el poblado rural de Merceditas, en Cárdenas, Matanzas, cuando protegía a su hija.
Según confirmó el Observatorio de Género Alas Tensas (OGAT), la mujer falleció durante un violento ataque con arma de fuego que dejó además tres personas gravemente heridas.
El agresor fue identificado como Maikel Hernández, alias El Currito y exyerno de la víctima. Según declararon algunos testigos, el hombre acudió armado a la casa donde se refugiaba su expareja sentimental, Yaima Albelo Díaz.
Yaima se había mudado con sus hijos a la vivienda de su madre tras romper la relación con Maikel, debido a que existía un historial de agresiones físicas e intimidaciones, que se extendían a su hija mayor.
Maikel abrió fuego contra la familia y terminó asesinando a Nilda, que recibió varios impactos de bala al interponerse para proteger a su hija.
La agresión dejó gravemente heridas a Yaima, su hija Mayari Hernández Albelo y su yerno Yaniel.
OGAT verificó también que el presunto homicida se entregó a las autoridades policiales horas después del hecho.
Ileana Álvarez, directora de la organización independiente, declaró a Martí Noticias que “el empleo de un arma de fuego es significativo porque sigue siendo poco frecuente dentro de los feminicidios que documentamos en Cuba”.
Con este caso ascienden a 57 los feminicidios confirmados en Cuba en lo que va de 2026.
OGAT llamó la atención sobre el uso de un arma de fuego, todavía poco frecuente en los feminicidios que documenta en la isla.
A lo largo del 2025 OGAT solo dos de los 49 casos registrados involucraron armas de fuego.

