Estadísticas oficiales precisas sobre el número de ciudadanos cubanos deportados o expulsados de Rusia en 2026 no han sido hechas públicas por el Ministerio del Interior, el Servicio Federal de Alguaciles de Rusia ni la Embajada de Cuba en Moscú.
La frecuencia con que medios y redes sociales rusos informan sobre sanciones contra cubanos, que incluyen su devolución al país de origen por violaciones administrativas relacionadas con su estatus migratorio o su expulsión tras cumplir condenas por diversos delitos, da la impresión de que el número de retornados de manera obligatoria a la llamada “Isla de la Libertad” —como todavía se refieren a Cuba muchos rusos, a casi 10.000 kilómetros de distancia— es significativo.
Este fin de semana se conoció, a través de la prensa rusa, que los cubanos constituyeron la mayoría de un grupo de 30 extranjeros expulsados por la fuerza de la región de Kaluga y de Rusia. Kaluga es una ciudad situada a orillas del río Oká, al oeste del país.
Los alguaciles expulsaron a 12 ciudadanos cubanos, 11 de Tayikistán, dos de Vietnam, dos de Azerbaiyán, dos de Uzbekistán y uno de Corea del Sur.
La mayoría de los migrantes fueron identificados en el norte de la región de Kaluga y declarados culpables de violar las normas de entrada en Rusia o el régimen de estancia o residencia en el país.
Los reportes no identificaron a los cubanos ni precisaron cuántos hombres y mujeres había en el grupo, sus edades, cuánto tiempo llevaban en Rusia o qué actividad realizaban en el momento de su detención. También se desconoce la posición de los funcionarios consulares cubanos y si estos han expresado preocupación por el trato recibido por sus connacionales.
“Los extranjeros fueron declarados culpables de un delito previsto en el artículo 18.8 del Código de Delitos Administrativos de la Federación Rusa: ‘Violación por parte de un ciudadano extranjero o apátrida de las normas de entrada en la Federación Rusa o del régimen de estancia (residencia) en la Federación Rusa’”.
“Los inmigrantes ilegales fueron multados y se tomó la decisión de expulsarlos por la fuerza. Antes del procedimiento de expulsión, los infractores fueron internados en una institución especial para detención temporal”, dijo el Servicio de Prensa del Servicio Federal de Alguaciles de Rusia en la región de Kaluga.
La nota añadió que, tras completar los trámites correspondientes, los 30 extranjeros fueron entregados por las autoridades en los puntos de control de la frontera estatal ubicados en aeropuertos. “Desde allí se dirigieron a su tierra natal”, precisó el comunicado.
Aunque la nota deja entrever que los deportados cubanos tomaron directamente un avión hacia su país, las rutas utilizadas para la deportación de cubanos desde Rusia en 2026 se han vuelto más complejas debido a problemas logísticos y a la falta de conectividad aérea regular con Cuba, en medio de la crisis energética y de combustible que atraviesa la Isla.
Esta situación ha provocado recortes en las operaciones aéreas internacionales y ha obligado a las autoridades rusas a recurrir a terceros países como puente para ejecutar algunas expulsiones.
Una de las vías utilizadas ha sido la ruta Moscú-Estambul-La Habana. Sin embargo, Turkish Airlines, que tenía previsto reanudar sus vuelos a Cuba a finales de octubre de 2026, dio recientemente marcha atrás y aplazó el reinicio de la ruta hasta el 28 de marzo de 2027.
También se han registrado alertas de familiares y reportes de la prensa independiente sobre el envío de migrantes cubanos sometidos a órdenes de expulsión hacia aeropuertos de Asia Central.
“Según el Ministerio del Interior, en la primera mitad de 2026, unos 100.000 migrantes fueron expulsados y deportados de Rusia por violar la ley. Para 200.000 ciudadanos extranjeros, la entrada al territorio de la Federación Rusa está cerrada. Unos 800.000 están incluidos en el registro de personas controladas”, escribió en su canal de MAX el presidente de la Duma Estatal rusa, Viacheslav Volodin, al resumir los resultados preliminares de la política migratoria rusa durante la primera mitad de 2026.
Desde 2024, Rusia ha adoptado 32 leyes federales destinadas a regular la migración en el país.
Y los cubanos también están sufriendo las consecuencias de la endurecida política migratoria rusa, una suerte de “ICE ruso”.

