El joven cubano Rafael Rivera Ibarra, conocido como Pocholo, se quitó la vida la pasada semana en el barrio de Zamorana, en la ciudad de Santiago de Cuba.
De acuerdo con un testimonio al que tuvo acceso el expreso político cubano José Daniel Ferrer, el cuerpo del muchacho fue hallado el sábado 26 de septiembre, aunque algunos aseguran que podría haber fallecido varios días antes.
La misma persona citada por Ferrer aseguró que Pocholo, identificado por otros como “El hijo de Kiki”, “él estaba enganchado a la droga y cayó en una depresión que lo hizo perder todo, todo”.
Según versiones citadas por el periodista Yosmany Mayeta, el joven atravesaba dificultades económicas y tenía deudas con personas de su entorno, aunque no se puede afirmar que estas circunstancias fueran la causa de su decisión.
Ileana Álvarez Rodríguez, quien vive cerca de donde ocurrieron los hechos, aclaró que el muchacho “se ahorcó” en su vivienda. “Le cuidaba la casa a una tía; aún no se saben los motivos”, resumió.
Allegados al joven aclararon en redes sociales que Pocholo había decidido regresar de Estados Unidos a Cuba hace pocos meses, tras no haber podido regularizar su estatus migratorio en el país norteamericano.
Taty Navarro, la esposa de uno de sus primos, desmintió que Pocholo fuera deportado a Cuba, sino que retornó a la isla “por decisión propia”.
Otra vecina de Zamorana lamentó que la muerte de Pocholo se conociera el mismo día en que falleció en Surinam Isleydis Lucrecia Cuellar Laugart, una joven del mismo barrio. La madre de 26 años perdió la vida en un accidente de tránsito apenas cuatro días después de llegar a la nación sudamericana.

