Rodolfo Sánchez creyó estar hablando con un abogado de inmigración conocido en Florida y terminó pagando más de $8,000 en varios envíos, hasta que notó que la voz al otro lado del teléfono no era la misma.
Rodolfo Sánchez, un inmigrante que reside en Nueva York, recibió una oferta que parecía resolver de un plumazo su situación migratoria: la posibilidad de obtener la ciudadanía estadounidense sin necesidad de presentar el examen obligatorio. Quienes se la hicieron se identificaron como el abogado de inmigración Ángel Leal, una figura conocida en el sur de Florida, y lograron convencerlo de que el trámite era real.
El primer pago fue de $1,500. Una semana después, una nueva llamada le exigió otros $2,000. El patrón se repitió varias veces más hasta que Sánchez terminó desembolsando más de $8,000 en total, según relató a Noticias Telemundo. La estafa comenzó a desmoronarse cuando Sánchez notó algo que no encajaba: la voz que lo llamaba por teléfono, atribuida al abogado Leal, no sonaba como la del profesional real, lo que lo llevó a sospechar que estaba siendo víctima de una suplantación elaborada con inteligencia artificial.
Un trámite que no necesita abogado, y mucho menos atajos
El caso expone un punto que las propias autoridades han insistido en repetir: obtener la ciudadanía estadounidense exige, por ley, presentar un examen, y la solicitud puede tramitarse sin necesidad de contratar a un abogado. Es precisamente esa falta de información, junto con el deseo legítimo de resolver su estatus migratorio, lo que las autoridades señalan como el terreno fértil en el que este tipo de estafas prospera entre la comunidad inmigrante.
Las autoridades han advertido sobre un aumento de fraudes de este tipo, que recurren a tecnologías cada vez más sofisticadas, entre ellas la clonación de voz mediante inteligencia artificial, para hacer pasar por legítimas ofertas que no lo son.
La recomendación para no caer en la trampa
El caso de Sánchez se suma a una lista creciente de fraudes migratorios que buscan explotar la urgencia de quienes esperan regularizar su situación en el país. La recomendación de las autoridades es sencilla pero insistente: verificar de forma independiente la identidad de cualquier abogado o funcionario que ofrezca resolver un trámite migratorio por teléfono, y desconfiar de cualquier oferta que prometa la ciudadanía sin pasar por el examen que la ley exige.
La suplantación de voz mediante inteligencia artificial añade una capa de sofisticación que dificulta que las víctimas detecten el fraude a tiempo, sobre todo cuando el estafador se hace pasar por un profesional real y verificable, como ocurrió con el abogado Ángel Leal en este caso. Para las autoridades, el episodio de Sánchez funciona como advertencia hacia toda la comunidad inmigrante: ningún trámite legítimo de ciudadanía se resuelve por completo a través de pagos telefónicos fraccionados a cambio de la promesa de saltarse un requisito que la ley no permite omitir.
FUENTE: Noticias Telemundo

