Gilberto Martínez Suárez, conocido artísticamente como Gilbertman, ha vuelto a la vida pública después de permanecer alrededor de una década en una prisión cubana. Alejado de la ostentación que caracterizó sus años de mayor notoriedad, el músico comparte ahora en TikTok, Instagram y Facebook breves momentos de su vida familiar.
En las publicaciones aparece acompañado de su esposa, Rosario Pérez, y de sus dos hijos. Las imágenes muestran comidas, recorridos por La Habana y escenas domésticas que contrastan con los automóviles de lujo, las joyas, los guardaespaldas y los fajos de dólares que exhibía antes de su arresto.
Martínez reside actualmente en El Vedado, en una zona próxima al Hotel Cohíba, según la información vinculada a sus publicaciones. No ha divulgado una dirección concreta ni detalles sobre las condiciones legales bajo las cuales permanece fuera de prisión.
En Instagram utiliza una cuenta a nombre de Gilbertman, donde ha acumulado miles de seguidores y decenas de publicaciones. Por el momento, la mayor parte del contenido está centrada en su familia y su regreso a la vida cotidiana, sin que haya anunciado oficialmente un nuevo disco, una gira o un retorno estable a los escenarios.
Su antiguo catálogo, sin embargo, continúa circulando. Gilbertman mantiene más de 11.000 oyentes mensuales en Spotify, donde aparecen canciones como No le creas, Janguea y colaboraciones con figuras del movimiento urbano cubano de la década pasada.
Una salida de prisión rodeada de dudas
Las primeras fotografías de Gilbertman fuera de la cárcel comenzaron a circular el 13 de octubre de 2025. Algunos medios informaron que había sido liberado después de cumplir aproximadamente diez años de una condena de 17, mientras otros aseguraron que solamente había recibido un pase temporal.
Una fuente cercana a su familia declaró entonces que se trataba de un permiso de varios días. En cambio, 14ymedio informó sobre su liberación, aunque reconoció que no se habían precisado las condiciones de la excarcelación.
El Ministerio del Interior y el sistema judicial cubano no publicaron una resolución que permitiera determinar si Martínez recibió libertad condicional, una licencia extrapenal u otro beneficio penitenciario. Su presencia sostenida fuera del penal y su actividad reciente en las redes confirman que no se encuentra recluido, pero no demuestran que la condena haya quedado extinguida.
Del lujo en Guanabacoa a una condena de 17 años
Gilbertman salió de Cuba hacia Estados Unidos en 2005 y regresó a la Isla en 2013. En La Habana construyó una mansión en Guanabacoa con piscina, jacuzzi y bar, y comenzó a financiar producciones vinculadas al reguetón.
Fue promotor de Los Desiguales y apareció en canciones y videoclips junto a artistas como Damián, El Príncipe, Eddy K, El Yonki y Lucitano. También convirtió su vivienda y sus vehículos en escenarios para grabaciones con las que proyectaba la imagen de un millonario convertido en figura de la música urbana.
Su fortuna, sin embargo, estaba bajo investigación en Estados Unidos. Reuters informó en enero de 2015 que Martínez figuraba como prófugo y afrontaba hasta 16 años de cárcel por un caso relacionado con tarjetas de crédito falsas y robo de identidad. La investigación estimaba en unos 150.000 dólares las compras fraudulentas atribuidas a él y a otros acusados.
Martínez había salido bajo fianza por un caso en el condado de Martin y regresó a Cuba antes del juicio. Posteriormente, en septiembre de 2014, fue acusado por un gran jurado federal en Miami dentro de una investigación del Servicio Secreto estadounidense.
Las autoridades cubanas lo arrestaron en enero de 2015 durante un amplio operativo en su residencia de Guanabacoa. Tras un juicio celebrado en septiembre de 2016, el Tribunal Provincial de La Habana lo condenó a 17 años de privación de libertad.
Según la sentencia divulgada entonces, fue declarado culpable de siete delitos: lavado de activos, falsificación fiscal, evasión de impuestos, sustracción de electricidad, cohecho, privación de libertad y actividad económica ilícita. La Fiscalía había solicitado 20 años. También se ordenó la confiscación de sus propiedades, dinero y vehículos, de acuerdo con Martí Noticias.
Su antigua mansión fue convertida posteriormente en un hogar para menores sin amparo familiar, una transformación que simbolizó el abrupto final de la vida de lujo que mostraba en las redes. El centro comenzó a funcionar en 2015, después de que el inmueble pasara a manos del Estado.
Polémica por sus condiciones en la cárcel
Durante gran parte de su encarcelamiento apenas trascendieron informaciones sobre Gilbertman. En septiembre de 2019, sin embargo, se filtró una grabación que supuestamente mostraba la celda donde permanecía recluido.
El video, cuya procedencia no pudo verificarse de manera independiente, mostraba al músico en un espacio aparentemente individual y rodeado de alimentos, productos de aseo y otros artículos poco habituales en las prisiones cubanas. Las imágenes provocaron críticas sobre un posible trato privilegiado, según un reporte de Univision.
Su reaparición presenta ahora una imagen completamente distinta: un hombre próximo a los 40 años, concentrado públicamente en su familia y mucho más discreto que el personaje que se autoproclamaba “el rey de La Habana”.
Queda pendiente conocer si pretende retomar su carrera musical y cuál es su situación jurídica exacta. Tampoco ha trascendido que el proceso abierto en Estados Unidos haya sido resuelto. Por ahora, su regreso a las redes confirma su vuelta a la vida pública, pero no supone necesariamente el cierre de los expedientes legales que marcaron su caída.





