Las redes sociales han vuelto a convertirse en el termómetro de la indignación colectiva debido a los privilegios de la élite cubana. Este sábado, Sandro Castro, el mediático nieto del dictador Fidel Castro, utilizó su perfil de Instagram para presumir ante sus más de 120,000 seguidores la ostentosa hoja de ruta que diseñó para disfrutar del fin de semana en el principal balneario de la isla.
El joven bautizó su itinerario de ocio bajo el sugerente título de «El sendero del Vampirach», una serie de actividades exclusivas planificadas para coincidir con la masiva festividad «Inicio del Verano 2K26», la cual mantiene al Hotel Resonance Musique en un constante ambiente festivo durante tres días consecutivos.
A través de una historia en la mencionada plataforma, el creador de contenido colgó el cartel informativo de su parranda junto a una breve pero provocativa frase: «Se pone bueno el inicio sigan viendo».
El cronograma compartido por el joven deja claro que las carencias del cubano de a pie no entran en sus planes. La agenda VIP detalla una jornada que comienza con una reservación para un almuerzo de alta gama en la emblemática Casa Dupont.
Posteriormente, el plan incluye disfrutar de la puesta de sol directamente en la marina, seguido de un recorrido descrito por él mismo como un «sendero hotelero para saludar a los conocidos». La noche culmina con una gran fiesta en la arena de la playa y un polémico remate en un after party denominado «El Limón».
Este apelativo elegido para el cierre de la noche ha levantado suspicacias y risas en el entorno digital, ya que «El Limón» es el sobrenombre con el que popularmente se ridiculiza e ironiza sobre la figura del gobernante designado Miguel Díaz-Canel.

Esto se debe a su ya legendaria alocución oficial en la que aseguró que «la limonada es la base de todo» durante un recorrido por un centro de producción de alimentos. Para el domingo, los planes de relajación del nieto de Fidel Castro no bajan de nivel, pues contemplan el alquiler de jetski en la dársena de la marina y un banquete en una marisquería selecta con el único propósito de «matar la resaca».
Esta opulenta jornada se desarrolla bajo el paraguas de la «Fiesta Inicio del Verano 2K26», un macroevento musical coordinado por la marca audiovisual Fiesta Havana y Rey Puma. La cita promete 72 horas ininterrumpidas del género urbano más pegado de la isla durante los días 29, 30 y 31 de mayo, teniendo como sede el Hotel Resonance Musique y un cartel integrado por figuras como Yomil, Charly & Johayron, Ja Rulay, Talent Fuego, Velito el Bufón, Ya Ice Dilan, Hela Busador, Rey Tony y Un Titico.
Toda esta exhibición de confort ocurre en el peor escenario posible para la ciudadanía cubana, que actualmente padece la crisis económica más asfixiante en décadas. Mientras Sandro Castro planifica paseos en motos acuáticas, la población lidia con apagones generalizados de hasta veinte horas por jornada, una escasez crónica de medicinas, alimentos básicos y combustibles, además de una inflación desbordada.
No es la primera vez que el estilo de vida del joven empresario de la noche genera un terremoto mediático, pues su historial de escándalos es largo y documentado. En julio de 2025, los principales rotativos de la prensa italiana lo tildaron de manera tajante como el «símbolo del ocaso de la revolución» tras filtrarse grabaciones suyas disfrutando de una masiva fiesta de espuma en un local nocturno.
Meses después, en octubre de ese mismo año, intentó defenderse públicamente de los reproches por sus lujos definiéndose como «revolucionario, pero no comunista», una frase que avivó aún más el debate sobre la herencia de privilegios en la cúpula. Más recientemente, en marzo de 2026, concedió una polémica entrevista a la cadena internacional CNN, lo que provocó una airada queja del senador estadounidense Rick Scott, quien criticó fuertemente al canal televisivo por brindarle una vitrina mediática al descendiente de la dinastía Castro.



















