Hay cubanos que se van al fin del mundo, aprenden inglés sin acento y se montan en un tractor como si hubieran nacido en Kentucky. Pero basta un resbalón en la tierra para que regresen a la isla en un solo grito.
Esta es la historia de cubana que lucía muy gringa y muy farmer en una especie de «granja» o casa en el campo de los EE.UU.
Habla inglés perfecto y tenía el pomo de leche listo, pero…
En TikTok se identifica como Jamieee y vive en una granja o casa en el campo, en lo que parece ser el interior de los Estados Unidos. O sea: lejísimos del malecón habanero. Bueno, tal vez sea en la Florida, e igual está lejos, aunque no tanto del malecón.
La muchacha. a juzgar por otros videos que tiene en la red social, habla un inglés impecable, sin asomo de acento, y en el video aparece resuelta, con su pomo plástico de leche en la mano para alimentar a la cría.
Todo pintaba para postal de granjera modelo. Hasta que entró en escena el protagonista de verdad.
El animalito, un ternero negriblanco, amaneció con el «moño virado» ese día, al parecer, y no había forma de que tomara la leche. Jamieee lo agarró por el cuello, lo aguantó duro y le repetía en inglés, con toda la paciencia del primer mundo, que sí o sí se iba a tomar lo suyo.
«You gonna drink your milk,» le dijo ella. Él la miró como diciendo «a mí no me hablas en inglés». Y empezó el forcejeo.
Del inglés de manual al «¡Pingaaaaa, asere!»
El ternero se puso a forcejear, a caminar, a arrastrarla y de un tirón la mandó al piso. Ella, con la dignidad gringa hecha trizas, soltó el pomo, y en cuestión de segundos se transformó. Ahí, tirada en la tierra, fue cuando se le cayó el disfraz.
«¡Pingaaaaa, asere!», gritó, y en esa sola palabra se le salió la Cuba entera que lleva dentro.
No hay dudas de que, cubano que no se ría con el video, es porque es un sangrón. Todos los que vivimos fuera y que de algún modo u otro, con igual nivel de perfección o con no tanto, hablamos el inglés, cuando nos pasa algo, sacamos de dentro lo que por dentro lleva Jamieee. Puedes vivir veinte años afuera, hablar como presentador de cadena nacional y manejar un pickup, pero el cubano sale solito cuando la vida te da un revés y te das un golpe con el dedo chiquito del pie en la pata de la cama; o cuando te martillas un dedo. O te quemas con un caldero en la cocina.
Es la escena de siempre: el emigrado que se adapta, prospera y se «americaniza» por fuera, pero que guarda el acento, el choteo y las malas palabras para las emergencias. Las traduce todo, menos esa.
@jamierejs tomate la lecheeee #fyp #finca ♬ original sound – Jamieee
El choteo como pasaporte
Es por eso que en los comentarios hay cientos de risas y de «esa es de las mías», esa mezcla de orgullo y burla con que el cubano se reconoce afuera. Nadie criticó el grito; al contrario, lo celebraron como una credencial.
Porque al final no importa cuántas millas te separen de la isla. El ternero te tira al piso y tú respondes en cubano.
Jamieee solo quería darle leche a un ternero. Terminó regalándole a la diáspora el video más gracioso del día.



















