El régimen denuncia ante organismos internacionales que las sanciones de EE.UU. dejan sin agua a millones de cubanos. Los números, sin embargo, delatan otra historia.
El régimen cubano ha ido ante organismos internacionales con una cifra concreta: el bloqueo económico de Estados Unidos afecta el acceso al agua potable de un 28% de la población cubana. Lo denunciaron con nombre, apellido y porcentaje. Lo presentaron como evidencia de agresión extranjera.
Según reportaron EFE y El Universo, funcionarios cubanos argumentaron que las restricciones comerciales y financieras impuestas por Washington impiden adquirir los insumos y la tecnología necesarios para mantener la infraestructura hídrica del país
La presentaron como evidencia de agresión extranjera. El problema con esa cifra no es que sea falsa. El problema es que, el otro por ciento sin agua, entonces, ¿a quién le reclama entonces?
Sí, porque… si el bloqueo explica el 28%, ¿qué explica el resto? En Cuba no existe un 72% de la población que reciba agua potable limpia, constante y en condiciones aceptables. Los cortes son generalizados. Las redes de distribución llevan décadas sin mantenimiento real. El agua que llega, en muchos barrios, llega turbia, irregular o directamente no llega.
No. La infraestructura hídrica cubana no colapsó por un embargo ni por una firma de Donald Trump. Colapsó por décadas de desidia administrativa, ausencia de inversión sostenida y un modelo económico que no genera los recursos necesarios para mantener lo que el propio Estado construyó.
El sistema que nunca es responsable de sus propios fracasos
El modelo político y económico cubano tiene una característica que lo distingue de casi cualquier otro en el hemisferio: la responsabilidad siempre es externa. La escasez de alimentos es culpa del bloqueo. Los apagones son culpa del bloqueo. La falta de medicamentos es culpa del bloqueo. Incluso, si uno lo preguntase a Arelys Crespo García, doctora muy conocida en Cienfuegos por su mote de «Caldo e Pollo», ¿quién es el responsable de que ella le pusiese en vena caldo de pollo a una anciana?, es probable que te responda (incluso desde los EE.UU. donde se encuentra ahora) «el bloqueo».
Y ahora, el agua que no llega también es culpa del bloqueo.
Lo que el régimen no explica es por qué países con economías más débiles o condiciones geográficas más adversas tienen sistemas de agua que funcionan. No explica por qué GAESA, el conglomerado empresarial de las Fuerzas Armadas que controla el grueso de la economía cubana, opera hoteles con piscinas llenas en un país donde la población civil no tiene agua en el grifo.
No explica cómo se dilapidaron décadas de cooperación técnica y financiera soviética, venezolana y china sin que la infraestructura básica del país mejorara de forma sostenible. La corrupción dentro del aparato estatal cubano no es una anomalía. Es una característica estructural del sistema, donde los recursos que llegan se filtran a través de una cadena de opacidad sin rendición de cuentas real. Y los otros recursos, se los roban.
La cifra que condena al régimen con sus propias palabras
Al presentar ese 28% como víctima del bloqueo, el régimen está admitiendo que casi tres de cada diez cubanos no tienen acceso garantizado a agua potable en 2026. En un país que lleva más de seis décadas proclamando logros en salud pública y bienestar social, esa cifra es una condena propia disfrazada de acusación ajena.
El embargo estadounidense a Cuba es real y sus efectos económicos son reales. Nadie serio niega que las restricciones comerciales tienen consecuencias sobre la capacidad de importación del país. Pero el bloqueo no explica la tubería rota desde hace décadas que nadie reparó, ni el funcionario que desvió los materiales destinados a la red hídrica, ni la razón por la que Cuba, con acceso a cooperación de China, Rusia y decenas de países aliados, no ha podido modernizar un sistema que en muchas provincias es esencialmente el mismo de hace medio siglo.
El bloqueo es una parte de la ecuación. El régimen lo convierte en toda la ecuación porque necesita que nadie mire las otras variables.
FUENTES: EFE, «Cuba denuncia que el bloqueo de EE.UU. afecta el abasto de agua a un 28% de su población»; El Universo.





















