La Corte Suprema de EE.UU. falla: Carnival, Royal Caribbean y Norwegian deben pagar por usar puertos robados en Cuba. Usaron puertos que Castro confiscó en 1960 y ahora les llega la factura: 450 millones de dólares
El fallo histórico abre paso a compensaciones por propiedades confiscadas en Cuba
La Corte Suprema de Estados Unidos falló esta semana con 8 votos a favor y uno en contra: cuatro de las mayores navieras del mundo deben responder por haber utilizado instalaciones portuarias en La Habana que fueron confiscadas por el régimen cubano hace más de seis décadas. El fallo, recogido por CNN, reactiva la Ley Helms-Burton y abre la puerta a demandas multimillonarias.
Havana Docks Corporation construyó y operó muelles en el puerto de La Habana desde 1934, bajo una concesión de 99 años otorgada por el gobierno cubano. En 1960, el régimen de Fidel Castro nacionalizó esas instalaciones sin pagar compensación alguna.
Décadas después, durante el deshielo impulsado por Barack Obama, los cruceros volvieron a Cuba.
Fue en ese momento en el que las navieras Carnival, Royal Caribbean, Norwegian y MSC utilizaron los muelles. Ocurrió entre 2016 y 2019, después de que Obama suavizara las restricciones de viaje a la isla. Havana Docks los demandó amparándose en el Título III de la Ley Helms-Burton, que permite a ciudadanos estadounidenses exigir compensaciones a quienes se beneficien de propiedades expropiadas por Cuba.
El fallo de la Corte Suprema y lo que viene ahora
Carnival, Royal Caribbean, Norwegian y MSC Cruises habían sido condenadas a pagar 109 millones de dólares cada una a Havana Docks en una decisión previa de un tribunal federal en Miami. La suma total supera los 400 millones de dólares. Una corte de apelaciones anuló ese fallo, pero ahora el Supremo lo revive con contundencia.
El juez Clarence Thomas, autor del fallo mayoritario, sostuvo que cualquier empresa que utilice propiedades confiscadas por Cuba puede ser considerada responsable frente a ciudadanos estadounidenses con reclamos reconocidos sobre esos bienes.
Las navieras argumentaron que siguieron las instrucciones del gobierno de Obama al operar en Cuba. El Supremo no lo consideró una defensa suficiente. Para el régimen cubano, el impacto puede ir mucho más allá de este caso: hay 45 demandas activas bajo la Ley Helms-Burton, y este fallo les abre el camino.



















