La actriz, comediante y creadora de contenido cubana Aly Sánchez sorprendió a sus seguidores en Instagram al compartir un recuerdo de sus inicios en la televisión, acompañado de una confesión que no pasó inadvertida: en una novela tuvo que “esconder” su acento cubano para poder interpretar un personaje.
En el video publicado en su perfil, la artista escribió sobre la imagen: “TBT de cuando me tocó esconder el acento cubano y sobreviví”, junto a una bandera de Cuba y un emoji de silencio.
La publicación, realizada junto a Migdalia Rondón, muestra una escena de la novela Alma Indomable, de 2009, en la que aparece una joven Aly Sánchez interpretando a su personaje. Aunque el fragmento provocó risas entre sus seguidores por la forma en que sonaba su acento, la propia actriz aclaró que en aquel momento el reto era serio.
“Sé que parece comedia, pero era serio”, escribió Sánchez en la descripción del post.
“Tuve una semana para aprender acento neutro”
La cubana explicó que tuvo muy poco tiempo para prepararse antes de asumir el papel. Según contó, apenas dispuso de una semana para aprender a hablar con acento neutro, una exigencia común en muchas producciones televisivas latinoamericanas, especialmente en telenovelas pensadas para distribución internacional.
“Tuve una semana para aprender acento neutro”, reveló la actriz.
Pero lo más llamativo vino después. Aly Sánchez contó que el personaje inicialmente estaba previsto para una participación muy breve, de solo seis capítulos. Sin embargo, su trabajo terminó teniendo una extensión mucho mayor dentro de la novela.
“El personaje solo tenía 6 capítulos, terminé con 170 y otra propuesta para la siguiente novela”, escribió.
La frase desató comentarios de admiración entre sus seguidores, quienes celebraron tanto su evolución profesional como el hecho de que lograra abrirse camino en la televisión pese al desafío de modificar temporalmente una parte tan reconocible de su identidad: su acento cubano.
Sus seguidores reaccionan: “Fue bien cubano”
En los comentarios, varios usuarios reaccionaron con humor y cariño al recuerdo compartido por la actriz. Una seguidora escribió: “Ay… pues me gusta”, mientras otra señaló entre risas que, pese al esfuerzo por neutralizar la pronunciación, hubo momentos en que el acento cubano se escapó.
“El ‘mira mi cara’ fue bien cubano, amoooooo”, comentó una usuaria.
La propia publicación de Sánchez parece jugar precisamente con esa mezcla entre nostalgia, humor y orgullo. Aunque reconoce que en aquel momento el trabajo implicó una presión real, hoy lo mira con la distancia de quien logró superar una prueba profesional importante.
Un recuerdo que conecta con muchos cubanos fuera de la isla
La anécdota de Aly Sánchez conecta con una experiencia común para muchos artistas, comunicadores y migrantes cubanos: la necesidad de adaptar la forma de hablar en determinados espacios profesionales sin perder del todo la identidad.
En su caso, el acento no solo formaba parte de su origen, sino también de una marca personal que años después se convertiría en uno de los rasgos más reconocibles de su trabajo como comediante y creadora de contenido.
Al cerrar su mensaje, la actriz agradeció el camino recorrido y atribuyó esa oportunidad a la fe que la acompaña desde entonces.
“Bendito Dios que siempre me acompaña”, escribió.
La publicación dejó claro que, incluso detrás de un video que hoy puede parecer gracioso, hubo una joven actriz cubana tratando de abrirse paso, aprender rápido y demostrar que podía sostener un personaje mucho más allá de lo previsto.



















