El cuerpo sin vida del doctor Néstor Tomás Estévez Leiva fue hallado este miércoles en su vivienda, en un hecho que ha generado conmoción en el sector de la salud en Cuba, particularmente en la provincia de Sancti Spíritus, donde desarrolló gran parte de su carrera profesional.
La información comenzó a circular a través de redes sociales y fue acompañada por múltiples mensajes de condolencias de colegas, pacientes y ciudadanos que destacaron su trayectoria como uno de los pilares de la cardiología en el territorio.
El doctor Estévez Leiva fue reconocido como el primer especialista en Cardiología en Sancti Spíritus y fundador del servicio en la provincia, una labor que marcó el desarrollo de esa especialidad médica en la región durante décadas.
Testimonios de profesionales del sector apuntan a su impacto no solo en la práctica médica, sino también en la formación de nuevas generaciones. Tessa Negrín Valdez, vinculada a la formación de residentes en Cardiología en el Hospital Provincial Camilo Cienfuegos, resaltó su rigor profesional, ética y dedicación sostenida a lo largo de su carrera.
Otros especialistas, como el profesor consultante Manuel José Lage Meneses, subrayaron su papel en la consolidación de los servicios cardiológicos en la provincia, así como su influencia en la formación académica de numerosos médicos, lo que extendió su legado más allá de la práctica clínica.
Quienes lo conocieron también destacaron su cercanía con los pacientes y su enfoque humano en el ejercicio de la medicina, un rasgo que aparece de forma reiterada en los mensajes difundidos tras conocerse la noticia.
En redes sociales, decenas de comentarios reflejan el impacto de su fallecimiento. Expresiones como “excelente profesional”, “gran médico” y “sensible pérdida” se repiten entre quienes reconocen su labor dentro y fuera del ámbito hospitalario.
Hasta el momento no han trascendido detalles oficiales sobre las causas del fallecimiento, y no se ha informado sobre investigaciones en curso relacionadas con el caso.
La muerte del doctor Estévez Leiva representa una pérdida significativa para la medicina cubana, en especial para Sancti Spíritus, donde su trabajo contribuyó a establecer y desarrollar una especialidad clave dentro del sistema de salud.
Su legado queda asociado tanto a la atención directa a pacientes como a la formación de profesionales y al desarrollo de la cardiología en el territorio, en un contexto donde la continuidad de esos servicios sigue dependiendo, en gran medida, de la experiencia acumulada por especialistas de su generación.




















