La muerte del profesor de Matemáticas Eyre González Rodríguez, ocurrida en la madrugada del 12 de marzo, ha provocado una ola de mensajes de dolor y reconocimiento entre estudiantes, exalumnos, colegas y vecinos de Songo–La Maya, en la provincia de Santiago de Cuba. Las redes sociales, especialmente Facebook, se llenaron en cuestión de horas de publicaciones y comentarios recordando al docente como uno de los educadores más queridos del preuniversitario Elvira Cape. Según un conteo hecho en redes sociales (Facebook) la suma de los comentarios de gente que afirmaron haber sido sus alumnos, superó la cifra de dos mil. Al menos 14 publicaciones se hicieron para despedirlo.
El primero en confirmar públicamente el fallecimiento fue su hermano Michel Valle González, quien compartió un mensaje en el que lo describió como “profesor de generaciones donde marcó la juventud de muchos”, y lo definió como un “maestro de maestros”. En su publicación recordó que habían hablado apenas el día anterior.
“Carácter fuerte, voz gruesa y mirada que helaba a muchos, pero de buen corazón”, escribió, al despedirse de quien consideraba más que un hermano: un amigo.
La noticia se propagó rápidamente entre antiguos alumnos y compañeros de trabajo. En uno de los mensajes más compartidos, la usuaria Darielis Pérez expresó el sentimiento de muchos estudiantes al escribir: “Coñooo profe, qué noticia tan triste… siempre estaremos agradecidos del gran profesor que fuiste”. Decenas de comentarios respondieron con mensajes similares de incredulidad y pesar.
Algunos testimonios recordaron momentos recientes con el docente. “Hace una semana hablé con él y estaba súper bien”, escribió Yordanis López García, quien relató que durante una videollamada conversaron sobre la vida y se rieron juntos. “Nunca pensé que sería la última vez que escucharía sus chistes absurdos y su risa pesada”, comentó.
El propio preuniversitario Elvira Cape de Songo La Maya, donde impartía clases, publicó un mensaje institucional recordando su vocación pedagógica. En la publicación se citó una frase sobre el compromiso permanente del educador con el conocimiento, y se destacó que González Rodríguez era recordado por alumnos y colegas como un profesor dedicado a perfeccionar constantemente sus métodos de enseñanza.
Entre los comentarios, varios padres de estudiantes también compartieron anécdotas sobre su forma de enseñar. Franklin Díaz Amaro relató que el profesor ayudó a preparar a sus hijas para los exámenes de ingreso a la universidad y recordó episodios que reflejaban su carácter exigente pero cercano con los alumnos. “Que facilidad para enseñar”, escribió, señalando que el profesor terminaba aceptando a todos los estudiantes que llegaban a los repasos aunque inicialmente los hubiera suspendido por indisciplina.
Otros exalumnos lo recordaron como una figura que iba más allá de las matemáticas. “Nos enseñó más que clases dentro de un aula”, comentó Surimaily Pérez García, quien lo describió como un amigo que repetía constantemente a sus estudiantes que confiaran en sus propias capacidades.
En otra publicación, la exalumna Nayalis Barroso afirmó que el profesor fue decisivo en los logros académicos de muchas generaciones. “Fuiste protagonista en los logros de muchos estudiantes”, escribió, agradeciéndole especialmente la preparación recibida durante el duodécimo grado.
La cadena de mensajes también dejó ver el impacto personal que tuvo en quienes lo conocieron. Algunos recordaron su voz grave y su carácter firme, mientras otros evocaron sus regaños en el aula como parte del aprendizaje. “Muchos llegamos tan lejos por el impulso que nos diste”, escribió una antigua alumna.
Hasta el momento no se han dado a conocer públicamente las causas de la muerte del docente, algo que varios usuarios preguntaron en los comentarios. Aun así, el tono general de las publicaciones refleja más un homenaje que una búsqueda de explicaciones.
En cuestión de horas, cientos de comentarios se acumularon en las publicaciones relacionadas con su fallecimiento. Entre ellos se repiten frases como “excelente profesor”, “gran persona”, “maestro de generaciones” y “el mejor profesor de matemáticas”.
Para muchos de sus alumnos, el legado de Eyre González Rodríguez no se mide solo en resultados académicos, sino en la huella personal que dejó en quienes pasaron por sus clases. Como escribió uno de los comentarios más compartidos: “El mejor homenaje para un docente es el reconocimiento de sus estudiantes”.


















