Un hombre conocido en el barrio de Casablanca, en el municipio Regla (La Habana), como El Jabao permanece hospitalizado en estado de coma tras una agresión que, según testimonios vecinales, estuvo vinculada al robo de dinero y pertenencias luego de que la víctima cambiara divisas y saliera a beber en una cafetería de la zona.
La denuncia, difundida en redes sociales por la página Nio reportando un crimen, sitúa el hecho “hace aproximadamente 15 días” cerca del área conocida como el Cristo de La Habana, un punto de tránsito habitual entre vecinos y visitantes. De acuerdo con los relatos compartidos por residentes, en la cafetería se encontraba un individuo conocido como Fidelito, a quien algunos señalan como informante habitual de la policía, y también un joven identificado como Víctor, alias El Tanke, de unos 23 años. Según esa versión, ambos habrían despojado a la víctima de su cartera con el dinero y su teléfono, dejándolo abandonado en un portal.
Siempre según los testimonios, horas más tarde el hombre regresó al lugar a reclamar sus pertenencias y fue entonces cuando recibió una golpiza severa que lo dejó inconsciente. Vecinos afirman que, al estar el portal asociado al consumo de alcohol, durante un tiempo varias personas pensaron que se trataba de alguien ebrio, hasta que residentes se acercaron y notaron la gravedad de las lesiones. La víctima habría sido trasladada de urgencia al Hospital Naval, conocido oficialmente como Hospital Militar Central “Dr. Luis Díaz Soto”, donde permanece ingresado.
La publicación hecha en el portal de noticias Nio Reportando un Crimen, asegura que el paciente presentó convulsiones durante la madrugada, tiene coágulos en el cerebro y acumula más de dos semanas en coma, con pronóstico reservado. También indica que los padres de la víctima, residentes en el oriente del país, viajaron a La Habana para denunciar el hecho, pero que los presuntos implicados habrían sido detenidos y liberados el mismo día, algo que —de ser cierto— ha incrementado la indignación comunitaria.
No existe, por ahora, confirmación pública de las autoridades sobre detenciones, medidas cautelares o el avance de la investigación. El caso se difunde en un contexto de creciente preocupación ciudadana por la violencia y los delitos contra la propiedad, reflejada en reportes e informes independientes que han documentado un aumento de robos y agresiones en Cuba durante 2025.


















