El vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío declaró que sería “ingenuo” e “irresponsable” pasar por alto las reiteradas referencias de políticos y medios estadounidenses a una posible acción militar contra Cuba.
En una entrevista concedida el sábado al canal mexicano Milenio con el periodista Horacio Besson, el funcionario afirmó que, “por la historia de Cuba y por la experiencia que vemos de lo que sucede a nivel global”, el gobierno cubano tiene que “tomar muy en serio” tanto “las referencias reiteradas” de políticos estadounidenses como aquellas “que aparecen en la prensa de Estados Unidos como filtraciones o supuestas especulaciones”.
De acuerdo con Fernández de Cossío, una eventual agresión militar contra la isla, cuyas amenazas provienen principalmente de “sectores radicalmente anticubanos en Estados Unidos” y de diversos “voceros”, pondría en riesgo “la paz en Cuba” y “en la región”.
Si bien el vicetitular del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba admitió que La Habana y Washington han mantenido relaciones diplomáticas formales y comunicación a nivel de altos funcionarios, incluyendo reuniones puntuales, los contactos no han generado avances debido a las constantes sanciones de la administración de Donald Trump.
“Estados Unidos, cada 10 días, cada dos semanas, anuncia la implementación de nuevas medidas agresivas que penalizan a la población cubana en su conjunto”, dijo Fernández de Cossío al subrayar que es difícil hablar de progreso en el diálogo mientras “la agresividad continúa”.
De igual manera, el vicecanciller insistió en que Cuba está dispuesta a abordar temas bilaterales legítimos “con seriedad y responsabilidad”, pero que “no va a discutir con el gobierno de Estados Unidos, ni con ningún gobierno, los asuntos políticos internos de Cuba”.
Las declaraciones se producen en un contexto de escalada sostenida por parte de Washington desde enero pasado, cuando Trump declaró a Cuba como una “amenaza inusual y extraordinaria”.
La pasada semana, poco después de que CBS News filtrara un documento interno del Ejército estadounidense que evaluaba la disponibilidad de unidades de la Reserva para el Comando Sur en un plazo de 90 a 120 días, Fernández de Cossío afirmó que Cuba asumiría sola su defensa ante un posible ataque y marcó distancia de Venezuela al destacar que “aliado es una palabra demasiado fuerte”.

