El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó este viernes un mensaje directo al gobierno cubano: o emprenden una transformación profunda que permita la existencia de un país funcional, o irán definitivamente al colapso.
Las declaraciones se produjeron durante una comparecencia conjunta con el presidente Donald Trump, en la que ambos calificaron a la Isla como una nación atrapada en una crisis estructural, agravada por el derrumbe primero de la Unión Soviética y luego el régimen chavista de Venezuela.
Rubio atribuyó la crisis económica cubana a la incompetencia y el control político. A su juicio, el problema es una dirigencia que, dijo, no conoce los principios básicos de una economía moderna y ha sacrificado el bienestar de la población en favor de la perpetuación del poder.
Rubio dijo que el “problema fundamental” es que Cuba está “rodeado de gente incompetente” que “no saben qué es una economía, mucho menos una que funcione”.
El jefe de la diplomacia estadounidense recordó que el sistema cubano logró sobrevivir durante más de seis décadas, pero subrayó que ese respaldo ya no existe. Sin esos recursos, afirmó, el régimen enfrenta una encrucijada histórica.
Según Rubio, insistir en el modelo actual solo acelerará un deterioro mayor, con consecuencias sociales imprevisibles. Rechazó, no obstante, que Estados Unidos busque provocar inestabilidad en la Isla, y responsabilizó al propio gobierno cubano de cualquier escenario de ruptura, al negarse —dijo— a conceder libertades económicas y políticas a su ciudadanía.
Trump, por su parte, reforzó el diagnóstico al calificar la situación de Cuba como crítica y destacar su histórica dependencia de Venezuela para el suministro de petróleo y financiamiento. Aseguró que ese esquema se ha roto y que La Habana ya no contará con esos recursos, lo que, en su opinión, deja al país en una posición de extrema fragilidad.
Durante el intercambio, Rubio destacó además el potencial de la diáspora cubana en Estados Unidos, a la que describió como un capital humano desaprovechado. Señaló que miles de cubanos que emigraron sin recursos lograron prosperar y estarían dispuestos a contribuir a la reconstrucción del país si existieran las condiciones adecuadas.
Trump añadió que su administración explora vías para respaldar a los cubanos residentes en Estados Unidos que, según afirmó, han sido víctimas de décadas de represión y abusos por parte del régimen castrista. Aunque no ofreció detalles concretos, sus palabras fueron tomadas como un gesto político hacia las comunidades cubanas del exilio.
Las declaraciones se producen en un contexto regional marcado por la intervención estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro.

















