The Atlantic afirma que la Casa Blanca evalúa presión extrema sobre Cuba en medio de la crisis
La revista The Atlantic publicó este fin de semana un reportaje en el que asegura que dentro de la administración de Donald Trump se están evaluando escenarios de presión máxima sobre Cuba, en un contexto marcado por la crisis energética de la isla y el endurecimiento reciente de las sanciones estadounidenses.
El artículo, firmado por las periodistas Vivian Salama y Sarah Fitzpatrick y publicado el 22 de marzo, señala que funcionarios de la Casa Blanca consideran que Cuba se encuentra en un “punto de ruptura” debido a los apagones, la escasez de combustible y la situación económica general, lo que podría abrir una ventana para forzar cambios políticos o económicos en La Habana.
Según el reporte, algunas fuentes dentro del gobierno estadounidense plantean que el enfoque hacia Cuba podría seguir un patrón similar al aplicado en Venezuela en años recientes, al que describen como un “ensayo general”. En ese marco, el texto indica que la posibilidad de pasar de la presión diplomática y económica a medidas más contundentes dependería directamente de una decisión del presidente Trump, aunque no afirma que exista una operación militar en curso.
El reportaje también recoge que, más allá del discurso sobre democracia o derechos humanos, dentro de ciertos sectores de la administración existe interés en abrir oportunidades económicas para empresas estadounidenses en Cuba, en caso de que se produjera un cambio en el escenario político de la isla.
Estas revelaciones coinciden con una escalada reciente en el tono de Trump hacia Cuba. El pasado 16 de marzo, el presidente afirmó en declaraciones públicas que esperaba tener el “honor” de “tomar Cuba de alguna forma”, una frase que fue recogida por varios medios internacionales y que elevó la tensión en el plano político.
Sobre este aspecto, y sobre lo dicho de manera específica en el reportaje, se enfocó el análisis del periodista cubanoamericano Wilfredo Cancio, quien en una publicación que realizó en sus redes sociales, titulada «𝐓𝐇𝐄 𝐀𝐓𝐋𝐀𝐍𝐓𝐈𝐂: 𝐓𝐑𝐔𝐌𝐏 𝐏𝐋𝐀𝐍𝐄𝐀 𝐈𝐍𝐓𝐄𝐑𝐕𝐄𝐍𝐂𝐈𝐎́𝐍 𝐌𝐈𝐋𝐈𝐓𝐀𝐑 𝐄𝐍 𝐂𝐔𝐁𝐀», se enfocó en frases dichas ahí, o en otros momentos, que avalan esta idea. Los dichos en The Atlantic quedan recogidos así:
- “Ready for possible military action”. (La administración está preparada para una posible acción militar en Cuba).
- “Military preparations — and a showdown over a Russian tanker — heighten the likelihood of escalation”. (Los preparativos militares —y un posible enfrentamiento por un petrolero ruso— aumentan la probabilidad de escalada).
- “Regime change is lined up”. (El cambio de régimen está alineado / listo).
- “Poised for a potential confrontation over a Russian oil shipment bound for Cuba”. (Preparados para una posible confrontación por un envío de petróleo ruso con destino a Cuba).
Por su parte, el gobierno cubano ha reaccionado señalando que se prepara ante cualquier eventualidad. El vicecanciller Carlos Fernández de Cossío declaró en una entrevista televisiva que sería “ingenuo” descartar la posibilidad de una agresión militar, aunque afirmó que no considera ese escenario como probable en este momento. También insistió en que el sistema político cubano no está sujeto a negociación con Washington.
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Pese al aumento de la retórica, la cúpula militar estadounidense ha marcado distancia. El general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur, declaró el 19 de marzo ante el Congreso que las fuerzas armadas de Estados Unidos no están preparando una invasión ni realizando ensayos para una acción militar en Cuba. Según explicó, su prioridad actual se centra en la protección de instalaciones estadounidenses y en la gestión de posibles crisis migratorias o humanitarias.
La publicación de The Atlantic se produce en un momento de fuerte deterioro interno en Cuba, donde la falta de combustible ha provocado apagones prolongados en todo el país, afectando servicios básicos y la actividad económica. Ese escenario ha incrementado la presión social y ha colocado a la isla en una situación de alta vulnerabilidad.
Hasta ahora, no existe confirmación oficial de que Estados Unidos esté preparando una intervención militar. Sin embargo, el cruce entre las declaraciones de Trump, el contexto de crisis en Cuba y las versiones recogidas por The Atlantic sitúan nuevamente a la isla en el centro de una tensión política que combina presión económica, discurso de fuerza y expectativas de cambio.





















