La ciudadanía cubana, en medio de este panorama, exige justicia y seguridad, pero a las fuerzas del régimen solo les interesa castigar y perseguir severamente a los llamados opositores
El escalofriante crimen pone en evidencia el aumento de la criminalidad en Cuba, donde en lo que va de año los asesinatos han crecido un 111%, según un estudio independiente.
El juicio por el asesinato de Orlando Pérez ha sido presentado como un caso ejemplar, donde el castigo severo se ajusta al crimen cometido. Sin embargo, la creciente criminalidad en Cuba y la visibilidad de estos actos violentos plantean interrogantes sobre la capacidad del gobierno para garantizar la seguridad ciudadana en medio de una profunda crisis económica. Si bien las condenas a cadena perpetua envían un mensaje claro, queda por ver si estas acciones lograrán disuadir a otros de seguir por el mismo camino.
A pesar de los esfuerzos del gobierno por minimizar la gravedad de la situación, alegando que solo el 9% de los crímenes en Cuba son violentos y que apenas el 3% son asesinatos, muchos cubanos cuestionan la transparencia de estas estadísticas. La falta de supervisión independiente sobre los métodos de recolección de datos ha generado escepticismo.
“Hay carencia de todo menos de delincuentes, asaltadores, carteristas, asesinos y ladrones que matan a sus víctimas hasta por un celular”, destacó un internauta tras el crimen.