Madelaine Hernández García, presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular de Manicaragua, publicó en Facebook la foto de un joven de 35 años que firmó "por la revolución y la paz" durante el recorrido de recogida de firmas. La imagen de la casa donde vive el hombre — paredes descascaradas, sofá destruido, refrigerador oxidado de los años 60 — desató una avalancha de comentarios. La mayoría creyó que era un meme.
La publicación ha sido compartida con asombro —y no poca burla— por cubanos dentro y fuera de la isla. "Hasta la victoria… para el selfie", comenta un lector italiano. “Suo nonno si rivolta nella tomba” (su abuelo se revuelca en la tumba), dice otra. Y no faltan quienes resumen todo el asunto con una sola palabra: “declino”. Una palabra que en italiano significa decadencia, desplome, pérdida de sentido. Lo opuesto a lo que alguna vez se llamó “continuidad”.
Es interesante, y no tiene por qué haber emanado de ahí, que las declaraciones y posiciones de Eduardo del Llano salgan a la luz después de lo dicho por Silvio Rodríguez.
En su blog, Segunda Cita, Silvio ha encontrado una forma de dar voz a aquellos que ven el fracaso económico de Cuba y se preocupan por el futuro de la nación, lanzando críticas que, aunque tardías, buscan despertar a una sociedad que lucha por sobrevivir en medio de la crisis.
Con 221.000 ancianos que viven solos, en su mayoría mujeres, y un éxodo continuo de la generación más joven en busca de mejores oportunidades en el extranjero, la situación es cada vez más apremiante