El empresario colombiano Alex Saab, señalado como testaferro del chavismo, se declaró culpable de conspiración para lavar dinero ante una corte federal de Miami, aceptó devolver $195 millones y se comprometió a cooperar con la Fiscalía de Estados Unidos.
Estados Unidos intensificó en agosto su ofensiva contra Cuba en al menos tres frentes simultáneos: el secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró en Panamá que no descarta una acción militar y evadió responder si el Pentágono evalúa capturar a Miguel Díaz-Canel como hizo con Nicolás Maduro; el secretario de Estado, Marco Rubio, auguró que Cuba entrará en una "senda irreversible" antes de que termine el mandato de Trump; y Washington sancionó el 6 de agosto a ocho altos oficiales militares y cinco entidades cubanas. En paralelo, y de forma poco difundida, cinco relatores especiales del Consejo de Derechos Humanos de la ONU condenaron ese mismo día las sanciones estadounidenses, advirtiendo que están generando "una crisis en toda regla" y que podrían convertir a Cuba en una "Gaza silenciosa".
El doble terremoto que sacudió a Venezuela se transformó en la primera gran prueba de la asistencia de Estados Unidos al gobierno interino de Delcy Rodríguez, instalado tras la captura de Maduro en enero, en un momento en que Washington y Caracas estrechaban su relación bilateral a través de acuerdos petroleros y un plan de transición.
Donald Trump comprimió su narrativa de poder en una misma escena: el Capitolio como set, la política exterior como trofeo, y un mensaje doméstico amarrado a símbolos. Habló mucho sobre Venezuela y a no dudarlo, le lanzó un guiño a La Habana. Y todo ocurrió no a bordo del Air Force One como había estado ocurriendo ultimamemente, sino durante el llamado Discurso del Estado de la Unión.
El senador Ted Cruz dijo en Fox News que “es enteramente posible” que caigan los regímenes de Irán, Venezuela y Cuba en seis meses. En paralelo, POLITICO describió el costo humanitario que, según su análisis, ya empieza a verse en la isla bajo el endurecimiento de presión económica.