El 1 de julio, Donald Trump realizó su primer vuelo en el nuevo Air Force One, un Boeing 747 de lujo donado por el gobierno de Qatar valorado en $400 millones. Asientos que reclinan completamente, paneles de madera, alfombras de lujo y el sello presidencial en los cinturones. También: preguntas legales, éticas y de seguridad nacional sin resolver.
Tras la sesión extraordinaria en la que Cuba obtuvo solo 136 votos — su peor resultado desde los años 90 — el canciller Bruno Rodríguez se reunió con el secretario general António Guterres para hablar del impacto de las sanciones estadounidenses. El encuentro no cambia los números del voto, pero sí muestra la estrategia diplomática del régimen.
El 7 de julio, Cuba movió a Luis Manuel Otero Alcántara de Guanajay en secreto. El 8, el embajador de EEUU mostró su foto en la ONU. Entremedio, el nieto de Raúl Castro prometía liberar presos "en condiciones adecuadas." Tres piezas del mismo tablero, el mismo día.
El encargado de Negocios de la Embajada de EEUU en Caracas evitó responder si la recompensa de 25 millones de dólares por Diosdado Cabello sigue activa, después de que circularan fotos del diplomático junto al alto funcionario venezolano durante operaciones humanitarias tras los terremotos.