Entre una demanda que podría regularizar a medio millón de cubanos, un juez que autorizó alimentar a la fuerza a un detenido en huelga de hambre y ciudades que ya litigan para mantener a ICE lejos de los centros de votación, las próximas semanas se perfilan decisivas para millones de inmigrantes en Estados Unidos.
La jueza federal Jacqueline Becerra rechazó la petición de desestimación del gobierno de Trump y permitió que avance en Miami una demanda que busca reactivar la Ley de Ajuste Cubano para cubanos con I-220A.
La audiencia federal del caso Bello-Rubio contra el Departamento de Seguridad Nacional, que involucra a 992 cubanos con el formulario I-220A, fue aplazada por segunda vez hasta el 10 de septiembre. El aplazamiento se conoce mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, reconoce que los cubanos enfrentan "por primera vez" consecuencias severas de la política migratoria de la administración Trump, con 1,642 órdenes de deportación emitidas solo en junio.
Leidys Barrabí, una madre cubana de 25 años que levantó un salón de belleza en Miami, recibió una orden de deportación tras cuatro años en Estados Unidos. El caso vuelve a exponer el limbo legal de miles de cubanos que ingresaron con el formulario I-220A.
El activista y científico cubano Óscar Casanella alertó de que una nueva audiencia de inmigración apareció de forma inesperada en su expediente, poniendo en riesgo un proceso de asilo que él y su abogada consideraban prácticamente resuelto tras más de un año de espera.
Un juez de Orlando otorgó la residencia permanente a un cubano con formulario I-220A, en una decisión que la abogada Liudmila Armas Marcelo calificó como "super rara" en el clima legal actual. La letrada celebró el fallo pero advirtió de inmediato: no es un bailable, el gobierno puede apelar, y cada caso es diferente. Lo que sí es seguro, dice, es que cada victoria como esta acerca al BIA a tener que pronunciarse definitivamente sobre la situación de miles de cubanos.
Una audiencia este miércoles en una corte federal de Nueva York podría redefinir si los cubanos con I-220A pueden acceder a la residencia bajo la Ley de Ajuste Cubano.
Centenares de cubanos recluidos en Alligator Alcatraz denuncian condiciones extremas y amenazas de deportación, mientras otros, como un paciente trasplantado en Miami, temen la separación familiar por su estatus migratorio.
Lo de Jorge Lázaro y Elaine no solo son victorias personales: son también una señal de que, con estrategia legal y perseverancia, es posible abrir grietas en un muro que parecía infranqueable.
Entre la aplicación estricta de la ley a quienes cometieron delitos graves y la indefensión de quienes alegan persecución política, los cubanos siguen atrapados en un laberinto migratorio que no ofrece salidas claras. Y estos casos lo demuestran
Al opositor cubano Joel Pérez le negaron su caso de Asilo Político. En días pasados, el caso de Oscar Casanella quedó en suspenso. ¿Cuánto más hay que esperar y ver para despertar como comunidad? ¿Para que nuestros políticos actúen como deben actuar?