Un cubano que llegó a Estados Unidos en el éxodo del Mariel y que estaba en huelga de hambre en un centro de ICE en Conroe, Texas, retomó la alimentación, según el Departamento de Seguridad Nacional. Un juez federal había autorizado que se le colocara una sonda gástrica quirúrgica sin su consentimiento.
Un hombre detenido en el centro de detención de ICE en Mason, Tennessee, denunció que a otro detenido le fracturaron un brazo por negarse a firmar documentos de deportación, en medio de una huelga de hambre que, según activistas, reunió a unos 400 detenidos durante ocho días. CoreCivic, operadora de la instalación, e ICE niegan que exista tal huelga.
Entre una demanda que podría regularizar a medio millón de cubanos, un juez que autorizó alimentar a la fuerza a un detenido en huelga de hambre y ciudades que ya litigan para mantener a ICE lejos de los centros de votación, las próximas semanas se perfilan decisivas para millones de inmigrantes en Estados Unidos.
Familiares, activistas y políticos llegaron hasta Delaney Hall tras una protesta de inmigrantes detenidos que denuncian malas condiciones y falta de atención médica. La tensión creció después de intentos de entrar al centro y choques con agentes federales.
Rogelio Enrique Bolufé Izquierdo, un cubano de 44 años, fue trasladado por ICE de un centro de detención en Tacoma, Washington, luego de liderar una huelga de hambre. Su paradero actual es incierto, lo que ha generado alarma entre organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes. La situación refleja un patrón preocupante en los centros de detención de EE. UU., donde las protestas han aumentado en los últimos meses.
La huelga de hambre y sed, iniciada hace doce días, fue una medida extrema de protesta contra una condena de 14 años por sedición, un castigo que Duannis y su familia consideran injusto por haber participado pacíficamente en el levantamiento popular del #11J.