El análisis de Orlando Viera-Blanco destaca que las transiciones políticas en América Latina son únicas y no se pueden entender a través de analogías históricas. La complejidad de cada contexto exige un enfoque específico.
La situación en Cuba sigue siendo un punto focal en el debate más amplio sobre la democracia y la gobernabilidad en América Latina; y mientras la dirigencia cubana se escude en hablarle solo a los ignorantes, desconocedores y entusiastas del viejo modelo, no habrá democracia en Cuba, ni libertad, ni vida digna, para los cubanos.
Entre los objetivos inmediatos que persigue la nueva organización destaca exigir en cada foro internacional “el derecho a la democracia, el pluripartidismo y las elecciones libres para el pueblo cubano”, indica la fuente.