Los cuatro incidentes reflejan un aumento en la violencia y la tensión que se respira en Miami. Ya sea por ataques racistas, amenazas de bomba, crímenes violentos o accidentes mortales, la ciudad parece estar en un punto de ebullición. ¿Es el clima político? ¿Es la crisis económica? ¿La renta que no baja? ¿El precio de las casas? ¿O será simplemente que la gente está al borde de un colapso nervioso? Lo que está claro es que la normalidad en Miami sigue estando cada vez más lejana.
Un joven cubano de 19 años, identificado como Jorge Richar Casola-Martínez, fue arrestado el lunes en Miami-Dade tras ser acusado de robar una camioneta...
El crimen ocurrió el 22 de marzo de 2024, cuando Ullasci fue hallado sin vida en la vía Fortebraccio, en el centro histórico de L’Aquila, cerca de la escalinata de San Bernardino. Según la acusación, los dos hombres lo agredieron con golpes y patadas, con la intención de robarle. Además, se determinó que uno de los atacantes lo golpeó con un sampietrino, una piedra que fue posteriormente incautada como prueba.
Desde castigos con guitarras hasta amenazas de bala por una multa ridícula, estas dos historias parecen sacadas de una comedia de enredos. Sin embargo, ambas revelan el nivel de irracionalidad al que algunas personas pueden llegar cuando la frustración se convierte en violencia. En un día cualquiera en Miami, lo absurdo se convierte en noticia.
Tres ciudadanos cubanos, identificados como Keiner Cicilia-Rodríguez (39 años), Lucas Sedeno-Rodríguez (52 años) y José Luis Villares (55 años), enfrentan cargos relacionados con una...
"Tóxicas" como ellas solas, sus mugshots se viralizaron tanto que a pesar de los delitos, el público no pudo hacer menos que sentir simpatías por ellas.
Dos cubanos residentes en Cape Coral, Florida, fueron arrestados el pasado 12 de enero de 2025 bajo cargos de hurto, según el reporte del Departamento del Sheriff del Condado de Lee.
Este caso también pone de manifiesto el creciente rol de las redes sociales y de activistas como Niover Licea en la denuncia de crímenes que de otro modo quedarían en la sombra, desafiando el control informativo del Estado y abriendo nuevas plataformas de debate público en Cuba.
El artículo de Girón no solo falla en informar adecuadamente sobre un hecho delictivo, sino que también refleja la problemática más amplia de la falta de profesionalismo en la prensa oficialista cubana.