Un cubano fue arrestado en Milán tras robar a una turista y tratar de usar su tarjeta; otro fue detenido en Cancún por presuntos vínculos criminales. En España, un cubano de 50 años murió en un choque en la CV-755, en Alicante.
Robos a plena luz del día, jóvenes involucrados en asaltos y vecinos que retienen a los ladrones marcan un patrón cada vez más común en Cuba. Mientras la delincuencia se normaliza, también lo hace la idea de que la seguridad depende más de la reacción colectiva que de la respuesta institucional.
Mientras la seguridad ciudadana se desmorona, los barrios habaneros comienzan a documentar por su cuenta el aumento del delito. La Coronela, Santo Suárez, Santa...
La comunidad cubana en Italia es mayoritariamente trabajadora y respetuosa de las leyes, pero estos incidentes recientes han empañado su imagen. En un contexto donde la inmigración está bajo el microscopio político, la violencia “importada” no solo daña a las víctimas directas, sino que también alimenta discursos xenófobos que generalizan y estigmatizan a comunidades enteras.
Estos sucesos, junto con otros reportes de crímenes y violencia, han llevado a una percepción generalizada de inseguridad en Cuba. A pesar de la falta de estadísticas oficiales y la reticencia de los medios estatales a informar sobre estos temas, la realidad de la violencia y delincuencia en la isla es cada vez más difícil de ignorar. La sociedad cubana hoy percibe un aumento de la violencia en el país, y este fenómeno parece estar influenciado por factores económico-sociales que generan vulnerabilidades y desigualdades
Lázaro Izquierdo Crespo, de 39 años, residente en Hialeah, Florida, a quien se le acusa de robar un camión en Orlando que contenía una carga de carne de vacuno valorada en 200.000 dólares.