Cuba registró en 2025 apenas 68.051 nacimientos, la cifra más baja desde que existen registros comparables, mientras las defunciones casi duplicaron ese número. La combinación de baja natalidad, envejecimiento acelerado y una emigración masiva está transformando la estructura demográfica del país y plantea enormes desafíos para su futuro económico y social.
La disminución en la tasa de natalidad y las renuncias en el Consejo de Estado son síntomas de problemas más profundos. Muchos parecen haberse dado cuenta de que el barco, se está hundiendo.