La creciente presencia de migrantes cubanos en Jamaica refleja un cambio en las rutas migratorias tradicionales, impulsado por la profunda crisis económica y política que atraviesa Cuba.
El caso refleja el endurecimiento de la vigilancia fronteriza en el Caribe, y la desesperación de muchos cubanos que siguen apostando sus vidas al mar en busca de libertad o mejores condiciones.
Estos incidentes reflejan una tendencia creciente en la migración irregular de ciudadanos cubanos que, en su intento por alcanzar territorio estadounidense, terminan varados en el archipiélago bahameño. Este incremento ha generado preocupación tanto en las autoridades bahameñas como en las estadounidenses, quienes advierten sobre los peligros asociados con estas travesías en embarcaciones precarias.
AFP informa que el grupo que desapareció partió desde la Playa Larga, en la costa sur de Cuba, en una balsa de nueve metros, construida con barriles metálicos para flotación y equipada con un mástil y remos. Las familias no suelen divulgar estos planes debido a la ilegalidad de la emigración marítima en Cuba.
A pesar de que las autoridades de islas Caimán no suelen conceder asilo político a casi ningún balsero cubano, no son pocos los que llegan ese territorio británico de ultramar en su travesía rumbo a México.