Una cubana de 19 años, identificada como Nikolh Roxana y residente en Paramaribo, Suriname, falleció de manera repentina recientemente, según confirmó este miércoles la página de La Tijera en redes sociales.
De acuerdo con el testimonio de Caridad Zorrilla, la madre de la Nikolh, citado por La Tijera, la joven se había acostado aparentemente en buen estado de salud, pero comenzó a presentar malestares y falleció en el trayecto al hospital.
Sumida en el dolor y en medio de una difícil situación económica su familia ha pedido ayuda para poder darle un último adiós en Cuba.
“Le están exigiendo una suma considerable de dinero para poder realizar el proceso de repatriación del cuerpo hacia Cuba”, apuntó La Tijera al referirse a la madre de la muchacha, que vivía con ella en Suriname, según resaltaron múltiples usuarios en los comentarios del post.
Hasta el momento, las autoridades médicas trabajan para determinar la causa exacta de su muerte, indicó la misma página, que ha pedido a quienes puedan ayudar que se comuniquen al número +597 740-1648.
“La familia hace un llamado urgente a la comunidad de cubanos en Suriname y a toda persona solidaria que pueda aportar ayuda en este momento tan difícil. Cualquier contribución, por pequeña que sea, puede marcar la diferencia para que esta madre pueda despedir a su hija dignamente”, señaló la publicación en nombre de la madre, que, según múltiples testimonios, vivía con
“Coño, mi primita, qué dolor tan grande has dejado, pero vuela alto, que Dios te va a cuidar mucho. No tengo muchas palabras porqe tengo un nudo en la garganta que no puedo. EPD”, expresó Yadisleydis Rodríguez Bonne, que se identificó como prima de la joven en Facebook.
“Terrible todo… sin palabras. Dios me perdone, pero Suriname está atrayendo más y más cubanas, sobre todo jóvenes, en busca de un futuro mejor que muchas veces no llega”, apuntó por su parte la usuaria Yela Lao, radicada al parecer en Guyana.
A juzgar por la información que aparece en el perfil de Nikolh en la misma plataforma, trabajaba como camarera desde hacía tres años.




















