La Junta Estatal de Educación aprobó en noviembre de 2025 nuevos estándares para los grados 6 a 12 que entrarán en vigor este ciclo escolar; el representante Carlos Giménez, quien huyó de Cuba de niño, respaldó la medida en Fox News, mientras educadores y académicos cuestionan su enfoque.
Las escuelas públicas de Florida han comenzado a implementar, a partir del ciclo escolar 2026-2027, un nuevo currículo obligatorio centrado en los peligros y la historia del comunismo. La iniciativa, aprobada por unanimidad por la Junta Estatal de Educación el 13 de noviembre de 2025, fue destacada por el representante republicano Carlos Giménez —quien huyó de Cuba en su infancia— en un segmento de Fox News, en el que elogió la medida como una herramienta para que los estudiantes comprendan de primera mano las consecuencias de los regímenes comunistas.
El Departamento de Educación de Florida confirmó que los nuevos estándares de «Historia del Comunismo» comenzarán a aplicarse formalmente en las aulas públicas del estado con el inicio del ciclo escolar 2026-2027. La medida fue adoptada de manera unánime por la Junta Estatal de Educación el 13 de noviembre de 2025, durante una sesión celebrada en el condado de Wakulla y presidida por el comisionado de Educación, Anastasios Kamoutsas, junto al presidente de la junta, Ryan Petty.
Según el comunicado oficial del Departamento de Educación de Florida (FLDOE), los estándares fueron «desarrollados por educadores de Florida y expertos en la materia» y buscan que los estudiantes comprendan «las fallas catastróficas y el sufrimiento humano causados por los regímenes comunistas», además de apreciar «las bendiciones de libertad que definen a nuestra nación».
El nuevo currículo no constituye una materia aislada, sino que se integra de forma gradual dentro de los cursos de estudios sociales existentes, desde sexto hasta duodécimo grado. La secuencia incluye: en sexto grado, sociedades comunales antiguas, como los sistemas espartano y romano y su dependencia de la esclavitud; en séptimo grado, los efectos del comunismo sobre las libertades y las economías —censura, fallas de la planificación centralizada, violencia política—, junto con las «ventajas del capitalismo y el libre mercado»; en octavo grado, experimentos de vida comunal en Estados Unidos, como el fracaso de la comunidad de Brook Farm; y en secundaria (9° a 12°), unas 30 páginas de estándares ampliados sobre movimientos comunistas en Rusia, China, Cuba, Venezuela, la antigua Unión Soviética y Estados Unidos, con análisis geopolíticos más profundos.
Entre los contenidos obligatorios figuran: la historia de gobiernos comunistas específicos; las conexiones entre regímenes comunistas y la pobreza, la hambruna, la represión política y la violencia; testimonios y experiencias de víctimas bajo gobiernos comunistas; comparaciones entre comunismo, totalitarismo, democracia y libertad individual; y el contexto económico y político que precedió a las revoluciones comunistas, incluyendo la expansión del comunismo cubano hacia América Latina.
Estos estándares se apoyan en un marco legislativo construido durante varios años. En 2022, la Ley HB 395 —firmada por el gobernador Ron DeSantis— estableció el Día de las Víctimas del Comunismo, el 7 de noviembre, y exigió un mínimo de 45 minutos de instrucción anual sobre el tema en las escuelas públicas. En 2024, la Ley SB 1264 amplió esos requisitos para exigir la enseñanza de «la historia completa y el impacto global del comunismo». Los estándares aprobados en noviembre de 2025 son la culminación reglamentaria de ese proceso legislativo. La junta estatal también adoptó, en la misma sesión, una declaración de prioridades educativas —conocida como la «Declaración de Phoenix»— cuya autoría se atribuye a la Heritage Foundation, según reportó el Tampa Bay Times.
Funcionarios estatales defendieron la iniciativa como parte de un esfuerzo por posicionar a Florida como referente nacional en la materia. El canciller superior Paul Burns señaló que el objetivo es que «los estudiantes aprendan sobre los peligros y las consecuencias duraderas del comunismo», mientras que la integrante de la junta Layla Collins subrayó: «Es nuestra responsabilidad asegurar que las futuras generaciones aprendan a pensar». En el condado de Escambia, el miembro de la junta escolar Paul Fetsko recordó que Florida ya había exigido cursos similares hace 14 años.
El respaldo político a la medida ha sido visible también a nivel federal. El representante republicano por Florida Carlos Giménez, quien salió de Cuba junto a su familia cuando era niño, elogió el nuevo currículo en una entrevista concedida a Fox News, en la que compartió su perspectiva personal sobre por qué considera indispensable que los estudiantes estadounidenses conozcan de primera mano las atrocidades económicas y políticas cometidas bajo regímenes comunistas, en referencia directa a la experiencia cubana.
No todas las reacciones han sido favorables. La iniciativa también ha generado críticas de sectores académicos y gremiales, que cuestionan tanto el enfoque como el proceso detrás de su adopción. Andrew Spar, presidente de la Asociación de Educadores de Florida, advirtió que el currículo puede limitar la libertad pedagógica de los docentes al priorizar «qué pensar» por encima de «cómo pensar». El historiador Timothy Snyder, especializado en regímenes autoritarios, cuestionó que el material defina a Estados Unidos como «libre y democrático» independientemente de las acciones reales de sus gobernantes.
Ellen Schrecker, especialista en la era del macartismo, sostuvo que el currículo enseña «una visión de una amenaza comunista que no existió, ni existe», mientras omite el sufrimiento real causado por la persecución macartista. El académico Eduardo Gamarra, de Florida International University, dudó de que los estudiantes fueran «tan ingenuos» como para necesitar que se les explique que el comunismo es negativo, y advirtió que el estado está «creando un manual oficial» de enseñanza. Medios como Truthout han calificado la medida como una imposición curricular con un fuerte componente ideológico.
El debate sobre este currículo se enmarca así en una discusión más amplia sobre el papel del estado en la definición de los contenidos históricos que se enseñan en las aulas públicas, con posturas encontradas entre quienes defienden la necesidad de que las nuevas generaciones conozcan los efectos históricos del comunismo y quienes advierten sobre los riesgos de que la educación pública adopte una narrativa políticamente orientada.
[FUENTES INICIALES]
https://www.fldoe.org/newsroom/latest-news/state-board-of-education-approves-new-history-of-communism-standards-.stml
https://www.clickorlando.com/news/local/2026/07/16/heres-what-to-know-about-the-new-communism-classes-coming-to-florida-schools-next-month/
https://weartv.com/news/local/new-history-of-communism-classes-coming-to-florida-schools-next-month
https://www.wlrn.org/education/2025-11-13/history-communism-florida-school-curriculum
https://www.tampabay.com/news/education/2025/11/13/florida-adopts-new-standards-teaching-evils-communism/
https://truthout.org/articles/this-fall-florida-students-will-be-forced-to-take-anti-communist-classes/
https://www.foxnews.com/video/6403930423112
https://www.youtube.com/watch?v=pwFYI1F_b40
https://yournews.com/2026/08/22/7172989/florida-schools-to-begin-required-history-of-communism-instruction-in/

