La polémica alrededor de la joven cubana identificada en redes como «Tere Felipe» volvió a encenderse.
Para quienes no la tienen ubicada… Tere Felipe es una joven cubana defensora del proceso revolucionario y socialista cubano que vive… en España. Fue muy viral el año pasado, cuando una publicación suya sobre el apagón masivo ocurrido en España, fue usada por ella como punto de comparación con la crisis eléctrica crónica de Cuba, cuando cientos, tal vez miles de internautas cubanos, le «recomendaron» que el problema no era opinar, sino llamar al “sacrificio” y la “resistencia” desde Europa, lejos de los apagones cotidianos, la escasez y la presión social que se vive en la Isla.
Ahora vuelve a sonar su nombre, cuando una publicación de La Tijera que la presentó como “vocera y cómplice del castrismo”, la acusó de pedir “sacrificio histórico” desde la comodidad del exterior. El post apeló a una idea muy reconocible en el ecosistema del exilio: no se puede predicar martirio nacional desde un país donde existen libertades que, según los críticos, el mismo sistema que ella defiende niega dentro de Cuba.
La carga del texto no se sostuvo solo en la acusación, sino en la lógica moral: “la candela es aquí”, “qué rico es ser comunista desde allá”, “que venga ella a luchar”, “comunismo para el pueblo y capitalismo para ellos”, comentarios que, más allá de la grosería o el exceso que tan poco favor le hace al debate, apuntaron a un mismo núcleo: la distancia convierte cualquier llamado a resistir en un gesto visto como oportunista.
Tere Felipe se identifica en X, con una especie de biografía en términos políticos (“fidelista-marxista-leninista”). Es común ya que en cada publicación suya de defensa a la Revolución Cubana, aparezcan “exigencias” de que regrese a Cuba, que funcionan menos como un trámite literal y más como un reproche político: si el discurso pide aguantar “cueste lo que cueste”, entonces —dicen quienes la increpan— ese discurso debe enunciarse desde el mismo costo. La frase “desde España no se vale” condensa la indignación con una forma particular de militancia a distancia: la que mantiene la épica intacta mientras se vive bajo reglas más amables.
El episodio volvió a mostrar cómo las redes han terminado operando como tribunal instantáneo para las contradicciones del discurso oficial cubano cuando sus portavoces —o quienes son percibidos como tales— se mueven, estudian o residen fuera del país. Y en ese tribunal, el argumento más repetido no fue ideológico sino práctico: la defensa de la Patria, si es tan urgente, se demuestra regresando.
Sin embargo, Tere Felipe no es la única. Quienes la siguen de cerca afirman que tiene una hermana, defensora como ella de la Revolución que fue a estudiar a México y por allá todavía anda.
Por tierra azteca ubican también, como jóvenes cubanos defensores de la Revolución en la isla a Karima Oliva Bello, de quien Diario de Cuba dice es «emigrada y docente en la Universidad Veracruzana en México». También está el caso de Pedro Jorge Velázquez, El Necio, cuya larga data de servidumbre al servicio del llamado castrismo lo ha llevado incluso a haber sido nombrado como «observador internacional» invitado para las elecciones en México de 2024, con iguales funciones en Venezuela y Honduras.
En España también residen, aunque se han mantenido en bajo perfil, jóvenes periodistas que pertenecieron hasta finales del 2022 a la plantilla oficial del medio Cubadebate. Entre ellos están Andy Jorge Blanco y Dinella T. García Acosta. El primero, en el 2023, se encontraba “estudiando” en la Universidad de Sevilla. En esa Universidad se encontraba estudiando por esas fechas, Yoandry Ávila Guerra, de quien excolegas de estudios en la FCOM no daban «muy buenas referencias».
Hayan dicho o no, bajo el más absoluto respeto soberano a lo dicho por cada uno, al parecer quien se está llevando los lauros en esta «competencia» es Tere Felipe. La única que parece hacerle competencia, según el revuelo que desata en redes cada vez que publica algo es Lisandra Martin, otra joven que dicen que vivía en Cuba y que ahora, al parecer, se fue a vivir a España.

















