Dos casos recientes de jóvenes desaparecidos en Cuba han encendido las alarmas en redes sociales, donde familiares, amigos y usuarios han comenzado a movilizarse para intentar dar con su paradero en medio de la creciente incertidumbre.
En La Habana, la búsqueda se centra en Wilson José Sánchez Sánchez, un joven de 18 años visto por última vez en zonas del Vedado y Playa. Según la información compartida por la usuaria Daniela Peral, el muchacho habría sido detenido previamente por la Policía Nacional Revolucionaria en la terminal 2 del aeropuerto, en un estado psicótico asociado al consumo de sustancias. Días después fue liberado sin documentos ni dinero, y desde entonces se encuentra desorientado.
“Necesitamos encontrarlo porque las consecuencias pueden ser mortales”, advierte el mensaje difundido en redes, donde se detalla que Wilson no es capaz de decir su edad ni ubicarse correctamente. Testimonios recientes lo sitúan pidiendo dinero en la calle 31 y 66, en Playa, mientras su hermano lo busca activamente por distintas zonas de la capital.
La publicación describe además su vestimenta para facilitar su identificación: ropa clara, abrigo azul, chancletas tipo crocs y una jaba de saco. Se han habilitado números de contacto para cualquier información que permita localizarlo.
En paralelo, otro caso genera preocupación en la provincia de Granma. Se trata de Elier Chávez, un joven de 20 años reportado como desaparecido desde hace aproximadamente 18 días. Según la denuncia publicada por el perfil “Nio reportando un crimen”, salió de su vivienda en bicicleta y no ha vuelto a comunicarse con su familia.
La falta de noticias durante más de dos semanas ha intensificado la angustia de sus familiares, quienes han pedido ayuda a través de redes sociales para ampliar la búsqueda. “Demasiados días han transcurrido ya”, escribió una usuaria en los comentarios, reflejando el sentir general.
Ambos casos, aunque distintos, comparten un patrón cada vez más visible: la dependencia de las redes sociales como principal herramienta para activar búsquedas en ausencia de información oficial o respuestas rápidas.
Mientras continúan las pesquisas, los llamados se repiten: compartir, difundir y estar atentos. En un contexto donde cada hora cuenta, la visibilidad puede marcar la diferencia.





















