Dos pescadores cubanos, identificados como Alberto Alonso Cáceres e Iniorvis Matos, desaparecieron sin dejar rastro hace más de dos semanas, según reveló en redes sociales el periodista José Manuel González Rubines.
Los dos hombres salieron a pescar el pasado 5 de junio desde Playa Tasajera, en el municipio de Nueva Paz, Mayabeque, en un viaje que debía durar 36 horas, pero el domingo 7 no regresaron.
Desde entonces sus familiares iniciaron una búsqueda incesante y aclararon que no tenía ningún plan de irse del país.
“Desde el lunes 8 hasta el lunes 15 de junio, salieron al mar día tras día”, precisó el también investigador sobre una labor que ha corrido a cargo de las familias, que ha comprado combustible “a 2.500 pesos el litro”, gastado más de un millón de pesos y tenido incluso que pedir prestado.
“No han encontrado ni a los hombres, ni la lancha, nada que indique que pueden estar vivos o muertos. Sus búsquedas han sido limitadas, como sus recursos”, añadió el activista.
“El Estado cubano, mientras tanto, declaró que no tiene condiciones para buscarlos. Para ellos no hay combustible, ni drones, ni capacidad para localizar la última señal del teléfono. Ni siquiera pudieron prestar un barco, aunque la familia ofreciera poner el combustible. Lo único que enviaron las autoridades fue a un inspector con 20 litros de petróleo. Eso es todo lo que vale, para el Estado cubano, la vida de dos de sus ciudadanos”, indicó González Rubines al transmitir la desesperación de los seres queridos de ambos pescadores.
“Alberto e Iniorvis tienen familias que los esperan. Tienen hijos, nietos, personas que cada mañana se levantan sin saber si están vivos o muertos, y que han tenido que endeudarse para hacer lo que un Estado mínimamente funcional haría por obligación”, apuntó sobre una búsqueda que los allegados de ambos pescadores continúan mientras las autoridades la han dado por terminada sin haberla ni siquiera empezado.

















