Cubanos bajo la “nueva era geopolítica” y el llamado a aprovechar el momento con Trump

Havana
bruma
17.2 ° C
17.2 °
17.2 °
100 %
1kmh
20 %
Dom
29 °
Lun
25 °
Mar
19 °
Mié
24 °
Jue
29 °

La Habana se niega a «adaptarse o morir» y pretende arrastrar a los cubanos a una muerte lenta y dolorosa, por no escuchar – por ejemplo – lo que Lech Walesa les recomendó ayer desde Miami; o lo que dijo Marco Rubio: «el viejo mundo (tal y como lo entiende el PCC en la isla) ya no existe»

El expresidente polaco y Premio Nobel de la Paz Lech Wałęsa pidió a los cubanos en el exilio aprovechar el momento político que representa el presidente estadounidense Donald Trump para impulsar un cambio en la isla, en un contexto que el secretario de Estado Marco Rubio definió como una “nueva era geopolítica” y que, según analistas en Washington, todavía carece de un interlocutor claro dentro del poder cubano para negociar una eventual transición.

Durante un acto celebrado el jueves en el Museo de la Diáspora Cubana, en Miami, Wałęsa sostuvo que Trump avanza “en la dirección correcta”, pero advirtió que sus decisiones responden a los intereses de Estados Unidos y no necesariamente a los de Cuba. El líder histórico del movimiento Solidaridad, figura clave en la caída del régimen comunista en Polonia en 1989, comparó la coyuntura cubana con la experiencia polaca y recordó que su país supo capitalizar la existencia de un papa polaco, Juan Pablo II, como factor de impulso político y simbólico.

Según Wałęsa, citado por EFE, los cubanos enfrentan ahora una oportunidad similar, pero el desenlace depende de su capacidad de organización interna. Afirmó que Trump no traerá por sí mismo la libertad a Cuba y que corresponde a los propios cubanos convertir esa coyuntura en un avance real. El exmandatario polaco, de 82 años, expresó además su deseo de participar en un eventual “desfile de victoria” en una Cuba libre y advirtió que, incluso si se produjera un cambio rápido, el período posterior podría estar marcado por tensiones graves, incluido el riesgo de conflictos internos.

El acto en Miami incluyó el reconocimiento de Wałęsa como primer “embajador de la libertad en Cuba” por parte del Museo de la Diáspora Cubana, la Asamblea de la Resistencia Cubana y otras organizaciones del exilio, que consideran que la caída del régimen está más cerca a partir de las políticas adoptadas por la actual administración estadounidense. Entre esas medidas figura el aumento de la presión sobre La Habana tras la intervención en Venezuela que derivó en la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, el corte del suministro de crudo venezolano a la isla y la declaración de una emergencia nacional para sancionar a países que envíen petróleo a Cuba.

Lo dicho por Walesa – que fue el primer líder de un país exsocialista en ser demonizado por Fidel Castro – apunta a una realidad a la que La Habana parece no querer enterarse o vivirla: el cambio del escenario geopolítico. El viejo proverbio dice «Adáptate o muere», pero el sistema sociopolítico comunista de la isla, no está diseñado para adaptarse. Al menos no completamente. Han vivido de paños tibios, descompresión levantando la tapa de la olla, parches económicos y ayudas extranjeras.

Al menos estas últimas ya no existen tal y como se necesitan. ¿De que sirven 86 toneladas de alimentos enviadas puntualmente por México? ¿90.000 toneladas de arroz dadas por China, u otras tantas regaladas por Vietnam? ¿Se puede sostener un país con un barco de petróleo enviado desde Rusia? ¿Con donaciones más esporádicas aún por parte del PNUD a La Habana? No. Ni modo. El escenario geopolítico actual ha cambiado y eso debe tenerse en cuenta. El mismo México, que en décadas anteriores pulseaba con su soberanía a favor de Cuba en contra de EE.UU., ha tenido que hacer una maniobra y pedir permiso humanitario, para no quedar como un enclenque y seguir demostrando interés en colaborar con la isla.

A ese cambio se refirió ayer el Secretario de Estado de los EE.UU., Marco Rubio, cuando declaró a la prensa que “el viejo mundo ya no existe” y que el escenario internacional atraviesa una transformación acelerada. Dicho de otra manera: ya no solo no hay Guerra Fría, sino que se ha reducido y mucho el bloque socialista. Los que quedan, Vietnam, China, económicamente no lo son. Han adaptado su socialismo a las condiciones reales de su país y de la economía mundial; algo a lo que Cuba se resiste.

El jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que se vive una nueva etapa geopolítica que obliga a los países a replantear su papel y sus alianzas. Explicó que estas discusiones ya se han sostenido en privado con socios de Washington y que continuarán en futuros encuentros destinados a definir estrategias comunes ante los cambios globales.

Esa redefinición estratégica tiene a Cuba como uno de sus focos. La analista de política internacional Margaret Brennan, moderadora de Face the Nation y corresponsal jefe de asuntos exteriores de CBS, señaló que la administración Trump intenta alcanzar algún tipo de entendimiento con La Habana, pero todavía no ha identificado a una figura dentro del régimen cubano con suficiente poder para negociar. Según Brennan, Washington combina presión y ayuda humanitaria como parte de una política que es prioritaria para Rubio.

La periodista recordó que la administración estadounidense comprometió nueve millones de dólares en asistencia tras el huracán que golpeó la isla en octubre y que en febrero se enviaron alimentos básicos —como pasta, arroz y frijoles— distribuidos puerta a puerta por organizaciones católicas. Al mismo tiempo, indicó que Trump ha cortado de forma efectiva el suministro de combustible a Cuba, lo que ha generado dificultades logísticas para el gobierno y ha obligado a racionar el combustible incluso a diplomáticos.

Brennan subrayó que no está claro si esta combinación de sanciones, restricciones energéticas y ayuda puntual logrará desestabilizar al gobierno cubano. El objetivo de Washington, explicó, sería propiciar una transición similar a la que consideran exitosa en Venezuela, evitando el colapso del Estado y una crisis migratoria. Para ello, Estados Unidos necesitaría un interlocutor con influencia real dentro de la estructura de poder cubana, una figura que, por ahora, sigue sin aparecer.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

¿Quieres reportar algo?

Envía tu información a: [email protected]

Lo más leído

Quizás te interese

Envíos a CUBA desde → $1.79 x LBENVÍA AQUÍ
+