El reciente acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela plantea la pregunta de si la estabilización económica puede, sin querer, dar tiempo a regímenes autoritarios como el cubano para mantenerse en el poder sin una transición democrática real.
El alto el fuego de 60 días entre Estados Unidos e Irán expiró sin acuerdo final. Trump instó a Teherán a "rendirse" y reafirmó que declarará el Estrecho de Ormuz territorio estadounidense, mientras un informe de inteligencia sostiene que Irán se prepara para escalar el conflicto.
Estados Unidos intensificó en agosto su ofensiva contra Cuba en al menos tres frentes simultáneos: el secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró en Panamá que no descarta una acción militar y evadió responder si el Pentágono evalúa capturar a Miguel Díaz-Canel como hizo con Nicolás Maduro; el secretario de Estado, Marco Rubio, auguró que Cuba entrará en una "senda irreversible" antes de que termine el mandato de Trump; y Washington sancionó el 6 de agosto a ocho altos oficiales militares y cinco entidades cubanas. En paralelo, y de forma poco difundida, cinco relatores especiales del Consejo de Derechos Humanos de la ONU condenaron ese mismo día las sanciones estadounidenses, advirtiendo que están generando "una crisis en toda regla" y que podrían convertir a Cuba en una "Gaza silenciosa".
Activistas de CODEPINK protestaron frente al Departamento de Estado en Washington contra un informe de la administración estadounidense que acusa a Cuba de desarrollar durante décadas una estrategia de influencia y subversión. La organización, mencionada en el documento, rechazó las acusaciones y realizó el gesto simbólico de arrojar una copia del informe a un recipiente de basura.
El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció el cierre de 14 embajadas y unos 15 consulados como parte de una reorganización del servicio exterior. Con Cuba y Nicaragua la medida va más allá: ruptura total de relaciones diplomáticas.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, descartó desde Filipinas un ultimátum para el cambio de régimen en 2026, catalogando a Cuba como un estado fallido.
En el quinto aniversario del 11J, Marco Rubio reafirmó que EEUU mantendrá todas las medidas de presión contra el régimen cubano. Exigió la liberación inmediata de todos los presos políticos y advirtió que solo habrá una nueva relación bilateral si el régimen acepta reformas reales. La oferta incluye ayuda económica y asistencia para la reconstrucción.
ICE arrestó en Miami a la hermana de la presidenta de GAESA y le revocó la residencia permanente. Pero lo que Marco Rubio anunció como un hecho consumado es, en realidad, el inicio de un litigio complejo bajo una norma de la Guerra Fría que ya se usó contra Mahmoud Khalil y que los tribunales federales aún no han terminado de definir.
La administración de Trump, liderada por Marco Rubio, intensifica la presión sobre Cuba a través de acusaciones y ofertas de ayuda, mientras el régimen cubano responde con retórica defensiva.
El canal prorrégimen Cuba Información utiliza declaraciones del cineasta Eduardo del Llano —quien atribuye al bloqueo el 70% de los problemas económicos de Cuba— como titular en inglés para ampliar su alcance, mientras su propio video analiza las protestas por los apagones, las nuevas sanciones de Trump contra GAESA y Sherritt, y la presión sobre Jamaica. Lo que el canal no dice es que cubainformacion.tv ha recibido más de 727.000 euros del Gobierno vasco entre 2013 y 2019, y que acusa de ser financiados por Washington a medios independientes como Cibercuba o Cubanos por el Mundo.
Lech Wałęsa instó a cubanos a capitalizar la coyuntura con Trump. Rubio habló de una nueva era geopolítica y analistas señalan que Washington aún no halla con quién negociar en Cuba.