César Évora regresó recientemente a Cuba por una razón mucho más personal que profesional: estar junto a su madre, María Díaz, de 90 años, quien permanece en La Habana y atraviesa problemas de salud. El viaje terminó enfrentando al popular actor con una realidad que, según confesó después, le resultó especialmente dolorosa.
El protagonista de numerosas telenovelas mexicanas explicó en una entrevista con el programa De Primera Mano, de Imagen Televisión, que llevaba algún tiempo intentando realizar el viaje, pero sus compromisos de trabajo se lo habían impedido. Esta vez, la salud de su madre terminó convirtiéndose en la prioridad.
La visita ya había llamado la atención días atrás, cuando Cuballama contó detalles del regreso de César Évora a Cuba y sus reencuentros con familiares, amigos y admiradores. Sin embargo, ahora el actor ha explicado qué había realmente detrás del viaje y cómo vivió personalmente su paso por la Isla.
Su madre, de 90 años, fue la razón principal del viaje
Évora señaló que viajó fundamentalmente para acompañar a su madre, que se encuentra enferma. El actor, que lleva décadas establecido en México, mantiene fuertes vínculos familiares con Cuba y ha regresado en distintas ocasiones para estar junto a los suyos.
De hecho, en diciembre de 2025 también estuvo nuevamente en La Habana, donde incluso fue visto compartiendo con seguidores en el Aeropuerto Internacional José Martí. Su madre ha continuado viviendo en Cuba mientras otros integrantes de la familia se encuentran repartidos entre México, España y Estados Unidos.
Ahora, al hablar sobre ella, Évora dejó ver cuánto ha cambiado su papel dentro de esa relación. Para el actor, después de haber sido protegido por su madre durante la infancia, le corresponde a él cuidarla a sus 90 años y acompañarla todo lo posible. La situación familiar, sin embargo, no fue lo único que lo impresionó.
César Évora habla de la Cuba que encontró
Durante su estancia, el artista volvió a tener contacto directo con la cotidianidad de los cubanos y aseguró haber encontrado un país atravesando una situación extremadamente difícil.
Évora mencionó especialmente problemas tan básicos como la falta de electricidad y agua. Acostumbrado a una vida en México donde encender una luz o abrir un grifo son acciones rutinarias, describió el contraste con una frase contundente: “Allí es imposible”.
El comentario adquiere todavía mayor peso porque no es la primera vez que César Évora habla públicamente de la transformación que percibe en su país natal. Hace años confesó que había llegado a sentirse “extranjero” incluso durante sus visitas a Cuba, una sensación que calificó entonces de dura y amarga.
Esta vez fue más lejos al referirse a las necesidades inmediatas de quienes permanecen en la Isla y expresó su deseo de que se produzcan cambios. “Tiene que haber un cambio. El pueblo lo necesita”, afirmó durante la entrevista.
De Cuba a convertirse en uno de los grandes rostros de las telenovelas
Para varias generaciones de cubanos, César Évora sigue siendo mucho más que una estrella de las novelas mexicanas. Antes de salir de la Isla ya era uno de los actores más conocidos del país gracias a películas como “Una novia para David”, “Un hombre de éxito” y “Capablanca”, además de su recordada participación en “Su propia guerra”.
Después llegó México, donde terminó construyendo una carrera que supera las tres décadas y acumuló papeles en producciones como “Corazón salvaje”, “Luz Clarita”, “Abrázame muy fuerte”, “El privilegio de amar” y “La madrastra”. *Cuballama* ha repasado también cómo aquel actor cubano terminó convirtiéndose en uno de los rostros más reconocibles de la televisión mexicana.
A sus 66 años, Évora continúa trabajando y viajando, pero su más reciente regreso a Cuba terminó teniendo poco que ver con cámaras, escenarios o telenovelas. Esta vez volvió principalmente como hijo, para acompañar a una madre de 90 años y enfrentarse nuevamente a un país que, según sus propias palabras, cada vez le resulta más difícil reconocer.

