La central flotante turca Erol Bey abandona el puerto de La Habana

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La central flotante turca Erol Bey abandonó este lunes el puerto de La Habana, dejando al país sin la última de estas embarcaciones que mantenía capacidad para generar electricidad. La salida de la patana, de 63 megavatios, ocurrió hacia las 2:30 p.m. y fue constatada por la agencia EFE, sin que hasta el momento el Ministerio de Energía y Minas (Minem) ni la Unión Eléctrica (UNE) hayan emitido comunicados oficiales sobre el hecho.

La embarcación se encontraba anclada en la zona de Regla y permanecía fuera de servicio desde hace meses debido a la falta de combustible. Según reportes de la agencia EFE, con la partida de la Erol Bey, son ya siete las centrales flotantes de la empresa turca Karpowership que han abandonado la Isla de las ocho que llegaron a estar contratadas por el régimen cubano.

La salida de la central flotante turca ocurre en un contexto de inestabilidad en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN). El domingo 1 de noviembre, la UNE informó que el déficit de generación afectó el servicio durante las 24 horas, alcanzando un pico de 1.886 megavatios. Para este lunes, la empresa estatal pronosticó una afectación de 1.922 megavatios en el horario de mayor demanda.

La trayectoria de las patanas en Cuba estuvo marcada por la dependencia de combustibles importados y dificultades financieras. En abril de 2026, el Minem había asegurado que en el país permanecían dos unidades, la Belgin Sultan y la Erol Bey, con una capacidad conjunta de 124 megavatios. En aquel momento, las autoridades afirmaron que ambas estarían generando electricidad tras la llegada de crudo ruso transportado por el petrolero Anatoli Kolodkin.

Crisis energética y retiro de patanas turcas en Cuba

Sin embargo, la operatividad de estas unidades fue intermitente. En julio de 2026, la Erol Bey figuraba en los partes de la UNE como fuera de servicio por falta de combustible. Por su parte, la Belgin Sultan, que aún permanecía en aguas cubanas, ha sido utilizada principalmente como embarcación de apoyo logístico y alojamiento, según detalló el diario 14ymedio.

En agosto de 2025, la central flotante Suheyla Sultan, una de las de mayor capacidad con 240 megavatios, también abandonó La Habana en medio de los impagos del régimen cubano a la compañía turca. En diciembre de 2024, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, había reconocido ante la Asamblea Nacional que el país no podía cumplir con los pagos por falta de divisas, lo que redujo la flota contratada.

Patana Turka
Foto referencial: Facebook Unión Eléctrica

En julio de este año, arribó al puerto de La Habana otra embarcación, La Isabela, procedente de República Dominicana. No obstante, la Unión Eléctrica aclaró que esta unidad no se incorporaría a la generación eléctrica, sino que su presencia en el muelle de Asticar respondía a labores de mantenimiento.

El régimen cubano había calificado inicialmente estas contrataciones como una inversión favorable. En febrero de 2023, el Minem describió la llegada de las patanas como un buen negocio para el país, proyectando pagos a 17 años. A pesar de estas declaraciones, la crisis energética se ha profundizado, agravada por la obsolescencia de las centrales termoeléctricas y las dificultades para importar el combustible necesario para mantener operativas las unidades flotantes.

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