Un cubano identificado preliminarmente como Juan “N” murió baleado la noche del sábado 10 de octubre en la avenida Talleres de Cancún, Quintana Roo, México.
Según reportó la prensa local, el joven, de alrededor de 30 años, perdió la vida después de que le dispararan dos hombres que lo seguían en motocicleta.
El crimen ocurrió sobre las siete y media de la tarde entre las calles 131 y 133, a la altura de la manzana 79 de la Región 101, en el municipio de Benito Juárez.
Vecinos que escucharon las detonaciones llamaron al número de emergencias 911, pero al llegar al lugar paramédicos del Equipo de Respuesta a Urgencias Médicas certificaron que la víctima ya no presentaba signos vitales.
De acuerdo con lo que confirmaron autoridades de Quintana Roo a 14ymedio, hasta el momento no ha sido detenido ningún sospechoso ni se ha presentado nadie a reclamar el cuerpo.
Un oficial que pidió el anonimato al citado medio definió el hecho como “un ataque directo”. Los agresores “aparentemente lo venían siguiendo en una motocicleta y cuando vieron la oportunidad, le dispararon”, señaló al detallar que una de las líneas de investigación apunta a un ajuste de cuentas.
Según precisó el policía, en el sitio se encontraron siete casquillos y se estaba verificando si la víctima, que tenía diversos tatuajes, “estaba de manera legal en el país”.
El cuerpo del cubano, que vestía playera negra y pantalón de mezclilla azul cuando fue acribillado, fue trasladado al Servicio Médico Forense para necropsia e identificación.
Las autoridades están revisando las cámaras del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la zona para intentar identificar a los responsables.
De igual manera, rechazaron que el crimen tuviera que ver con alguna campaña de xenofobia contra la comunidad cubana, ya que el lugar del ataque se ubica a apenas ocho kilómetros del Parque de Las Palapas, donde a principios de octubre apareció pintado el mensaje “Fuera cubanos que no respeten México”.
En días reciente el oficial Enrique García reconoció a 14ymedio que existen casos de extorsión, venta de drogas, prostitución y algunos intentos de despojos de vivienda entre cubanos en la ciudad, aunque aclaró que “son de un grupo reducido y focalizado en la zona de la Pequeña Habana”.
Las investigaciones por el crimen del sábado continúan abiertas y, hasta el cierre de esta nota, los dos atacantes permanecían prófugos.

