Una joven cubana de 24 años logró sobrevivir a un embarazo ectópico roto después de un amplio operativo médico entre Mantua y la ciudad de Pinar del Río. La emergencia movilizó especialistas, ambulancias, sangre, medicamentos y hasta un equipo preparado para realizar una cirugía fuera del hospital provincial si la paciente no resistía el traslado.
El episodio tuvo además un contratiempo inesperado en plena carretera: la ambulancia que llevaba a la muchacha sufrió un pinchazo. Personal médico terminó participando en el cambio del neumático para poder continuar el recorrido hacia el Hospital Provincial Abel Santamaría.
Una emergencia que no podía esperar
La joven llegó alrededor del mediodía del lunes al Policlínico Juan Bruno Zayas, en Mantua, donde los médicos detectaron líquido libre en la cavidad abdominal. La sospecha era especialmente grave porque podía indicar una hemorragia interna, por lo que comenzó inmediatamente la coordinación para trasladarla y garantizar una intervención quirúrgica.
Desde Pinar del Río se movilizó un equipo de la Comisión Materna Provincial con medicamentos, anestésicos, instrumental, sangre, hemoderivados y sueros. Paralelamente quedó preparado el Hospital General Docente Augusto César Sandino como alternativa, en caso de que el estado de la joven impidiera completar el recorrido hasta la capital provincial.
Mientras llegaba el apoyo, el personal de Mantua trabajó para estabilizar a la paciente. Una vez que su condición permitió moverla, comenzó la evacuación hacia el Abel Santamaría, donde esperaba otro grupo de especialistas.
El diagnóstico que finalmente encontraron los cirujanos era un embarazo ectópico tubario roto, una complicación que ocurre cuando la gestación se desarrolla fuera de la cavidad uterina y puede provocar una hemorragia potencialmente mortal si se produce una ruptura. Otros casos de embarazo ectópico han requerido también operaciones de emergencia, incluso cuando inicialmente los síntomas pueden confundirse con otros problemas.
Un pinchazo en la carretera complicó todavía más el traslado
En medio del recorrido ocurrió algo que pudo añadir minutos decisivos a una emergencia donde el tiempo era fundamental: uno de los neumáticos de la ambulancia se pinchó. Las imágenes divulgadas posteriormente muestran a integrantes del personal sanitario junto al vehículo detenido en una carretera rural mientras se resolvía la avería.
El neumático pudo ser cambiado y la ambulancia continuó finalmente hacia Pinar del Río. Una vez en el hospital, la paciente entró a cirugía y los médicos confirmaron que había una importante cantidad de sangre acumulada en la cavidad abdominal como consecuencia de la ruptura.
La intervención permitió controlar la emergencia y salvarle la vida. La joven quedó posteriormente en recuperación, sin que hayan trascendido hasta el momento su identidad ni otros detalles sobre su evolución.
Una buena noticia en medio de una sanidad bajo presión
El desenlace ha generado reconocimiento hacia los profesionales que participaron en el operativo, especialmente por la coordinación entre instituciones separadas por una distancia considerable. La historia ocurre, además, en un contexto marcado por las dificultades que atraviesa el sistema sanitario cubano, con reportes frecuentes de escasez de insumos, medicamentos, transporte y personal.
En la propia provincia se han conocido recientemente historias con resultados mucho más dolorosos. En septiembre, la muerte de una joven madre en Pinar del Río provocó denuncias de familiares y allegados sobre la falta de medios para diagnosticar y atender determinados casos.
Esta vez, sin embargo, la cadena de respuesta funcionó. Desde el pequeño policlínico de Mantua hasta el quirófano del Abel Santamaría, pasando por una ambulancia averiada en medio de la carretera, la movilización terminó con el resultado que todos buscaban: la joven sobrevivió.

