La Policía Nacional encontró restos humanos que podrían pertenecer a Roberto Fernández Magriñat, un médico cubano desaparecido a principios de septiembre en Torrejón de Ardoz, en la Comunidad de Madrid, España.
Los investigadores creen que pertenecen a Fernández Magriñat los restos hallados en el vertedero de Loeches, donde desde hacía casi dos semanas agentes y unidades caninas especializadas rastrearon toneladas de residuos en busca del cuerpo del anciano de 84 años.
Las autoridades reconstruyeron el recorrido de la basura recogida en Torrejón de Ardoz durante los días posteriores a la desaparición del médico jubilado hasta concentrar las labores en Loeches.
No obstante, según informó el diario El Mundo, la identificación debe ser aún confirmada mediante análisis forenses.
Los restos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Valdebebas para determinar su identidad y avanzar en el esclarecimiento de las circunstancias de la muerte.
Cabe recordar que uno de los hijos del médico permanece en prisión provisional presuntamente por haber matado a su padre el primer fin de semana de septiembre.
La principal hipótesis policial es que el médico murió de forma violenta en la vivienda que compartía con su hijo en Torrejón de Ardoz y que posteriormente su cuerpo habría sido depositado en un contenedor de basura.
El sábado 5 de septiembre, la hija y la esposa de Fernández Magriñat hablaron con él por teléfono y le comunicaron que irían a visitarlo dos días después para llevarle comida.
De acuerdo con lo que reportó El País, la Policía cree que el octogenario fue asesinado por su vástago el mismo sábado 5.
Cuando la hija y la esposa llegaron a la vivienda el lunes, supieron que el anciano no estaba y advirtieron que algunas paredes habían sido pintadas recientemente.
Según dijo inicialmente el hijo detenido, que fue incluso con su hermana a denunciar la desaparición de su padre, el señor, que padecía alzhéimer desde hacía años, había salido de la vivienda mientras él dormía y no había logrado localizarlo.
Sin embargo, la Policía Científica encontró restos biológicos en distintos puntos del domicilio y detectó sangre mediante reactivos químicos, pese a que el inmueble había sido limpiado y algunas paredes habían sido repintadas.
Los indicios reunidos condujeron a que el hijo, de 51 años, fuera detenido el 10 de septiembre y llevado a prisión provisional por su presunta relación con el crimen.
El detenido se ha acogido a su derecho a no declarar ante los investigadores y ante el juez.
Orlando, hermano de Fernández Magriñat, contó a medios españoles que inicialmente su sobrino dijo que Roberto había sufrido una caída en casa.
Esta misma fuente afirmó que su sobrino tendría antecedentes relacionados con otro homicidio, por el que habría estado encarcelado y tendría pendiente un juicio en diciembre.

