Una pareja fue detenida en el municipio cabecera de Artemisa acusada de comercializar drogas desde su propia vivienda y, en el caso del hombre, incluso dentro del hospital donde trabajaba como camillero. El operativo ocurrió en una casa ubicada en la calle 31, entre 52 y 54, aunque no se ha precisado la fecha exacta del arresto.
El caso ha llamado especialmente la atención por el lugar donde supuestamente se realizaba parte de la venta. De acuerdo con la información conocida hasta el momento, el hombre trabajaba como camillero en el hospital Ciro Redondo y presuntamente aprovechaba su acceso al centro sanitario para vender drogas tanto dentro de la institución como en sus alrededores.
La esposa, por su parte, habría comercializado las sustancias desde la calle y desde la vivienda que ambos compartían. Las imágenes difundidas tras el procedimiento muestran varios billetes cubanos entre las evidencias ocupadas y vehículos policiales desplegados frente al inmueble.
Venta de drogas dentro de un hospital
Hasta ahora no han trascendido los nombres de los detenidos ni se ha especificado qué tipo de droga supuestamente vendían. Tampoco se conoce la cantidad de sustancias decomisadas, cuánto dinero fue ocupado o durante cuánto tiempo habría funcionado el negocio.
Precisamente esa falta de información impide determinar si la pareja comercializaba el llamado “químico”, nombre con el que se conoce popularmente en Cuba a determinados cannabinoides sintéticos. El consumo de estas sustancias ha generado creciente preocupación y ha dejado escenas alarmantes en las calles de La Habana, especialmente entre jóvenes.
Los cannabinoides sintéticos suelen aparecer impregnados en hojas o pequeños fragmentos de papel que posteriormente son divididos para su venta. En abril de 2026, las autoridades cubanas detectaron 19 hojas impregnadas con cannabinoides sintéticos escondidas dentro de una caja de cereal enviada desde Estados Unidos.
Más operativos antidrogas en Cuba
La detención de la pareja en Artemisa ocurre en medio de una sucesión de procedimientos relacionados con drogas en diferentes provincias del país. El 17 de septiembre, un amplio operativo en Centro Habana terminó con 13 personas detenidas y el registro de al menos seis viviendas.
En ese procedimiento fueron ocupadas 184 tiras, dos recortes del tamaño de un carné y media hoja tamaño carta aparentemente impregnados con cannabinoides sintéticos. También se decomisaron teléfonos, dinero en pesos cubanos y dólares, mientras nueve de los arrestados quedaron vinculados a procesos por presunto tráfico de drogas.
El fenómeno también genera denuncias vecinales en diferentes zonas de la Isla. En La Habana, residentes han señalado lugares donde la venta y el consumo de drogas ocurrirían prácticamente a plena vista, reflejo de un problema que ya no aparece limitado a casos aislados.
Los datos divulgados durante 2026 muestran además un incremento de las emergencias relacionadas con cannabinoides sintéticos. En La Habana, las atenciones médicas asociadas a estas sustancias pasaron de 467 casos en 2024 a 886 durante 2025, mientras los laboratorios cubanos habían identificado al menos 46 variantes diferentes en circulación.
En el caso de Artemisa todavía quedan numerosas preguntas por responder, especialmente sobre la sustancia decomisada y la magnitud de la presunta actividad de la pareja. La acusación de que uno de los detenidos utilizaba un hospital como punto de venta convierte el operativo en uno de los casos más llamativos conocidos recientemente dentro de la creciente problemática de las drogas sintéticas en Cuba.

