El artista y activista cubano Luis Manuel Otero Alcántara, figura principal del Movimiento San Isidro, ha retomado su vida pública en Estados Unidos tras ser excarcelado luego de cinco años en prisión. En una reciente entrevista concedida a Fox Noticias, el opositor trazó una dura radiografía de la actual sociedad cubana, asegurando que la población es víctima de un exterminio provocado por la grave crisis humanitaria y la negativa del gobierno a abandonar el poder. Durante la transmisión, fue categórico: «Yo creo que el mundo tiene que saber que ahora mismo en Cuba hay un genocidio literalmente con el pueblo cubano producto de que la dictadura no quiere ceder en su empeño de mantenerse en el poder».
A lo largo de su intervención, Otero profundizó en el acelerado deterioro de las condiciones de vida en la isla, destacando el desabastecimiento de medicamentos, los constantes cortes eléctricos y la falta de agua potable; un escenario que golpea sin piedad a los sectores más vulnerables. Al respecto, el artista detalló: «Ahora mismo los niños en Cuba tienen que tomar agua insalubre (…). Hay un montón de enfermedades, un montón de gente que muere a diario por falta de medicina, por falta de atención médica, por falta de corriente». Para el creador, la raíz del problema radica en el inmovilismo político, afirmando que «Todo eso viene de lo ineficiente que es la dictadura para transformarse en una democracia participativa donde todos podamos aportar a esa realidad».
El diagnóstico de Otero Alcántara resuena con un creciente clamor dentro de la sociedad civil. Recientemente, el sacerdote Alberto Reyes denunció un «genocidio silencioso» por la falta de atención médica, término respaldado también por el Observatorio Cubano de Conflictos y por vecinos de Matanzas agobiados por los apagones extremos. Hoy en día, analistas y ciudadanos coinciden en describir el panorama nacional utilizando frases lapidarias como «Estado fallido», «país fallecido», «catástrofe humanitaria», «abandono total» o la «miseria total y absoluta de un pueblo».
Detenido durante las históricas protestas del 11 de julio de 2021 y condenado por desacato, desórdenes públicos y ultraje a los símbolos patrios, el activista relató haber padecido severas torturas físicas y psicológicas en la cárcel. A pocas semanas de su llegada a territorio estadounidense, el líder del Movimiento San Isidro percibe una ruptura definitiva en la mentalidad ciudadana. Según explicó a la cadena de noticias, la población exime a las sanciones internacionales de la responsabilidad y culpa enteramente al régimen por la escasez y la represión. Para ilustrar esta desesperación social, concluyó: «El cubano está esperando que la dictadura se caiga en cualquier momento, de que intervengan, de que nos ayuden las potencias extranjeras».





