Una mujer cubana asegura que se encontró una dentadura postiza ajena dentro de la maleta de su nieto, despachada en el aeropuerto de Holguín. La maleta, con la dentadura dentro, llegó a Miami
Una dentadura postiza ajena apareció dentro de una maleta que una mujer cubana despachó en el Aeropuerto Frank País García de Holguín, con destino a Miami, según relató la propia mujer en Facebook, identificada como Ileana Ajo.
«En el aeropuerto de Holguín en el día de hoy despaché la maleta de mi nieto Holguín-Miami, parece que la chequearon y pusieron una caja de dientes, no entiendo cómo fue pero si alguien reclama la tengo yo», escribió Ajo, acompañando el texto con una foto de la prótesis dentro de su empaque.
La publicación de Ajo se llenó rápidamente de comentarios de familiares y amigos, casi todos en tono de broma.
«Esa fue la que te estaba chequeando la maleta, se le cayó la caja de diente ahí adentro y no se dio cuenta, debe andar loca buscándola», escribió una usuaria. Otro comentó: «Alguien tenía tantos deseos de irse para Miami que mandó primero la cajetilla de dientes… al menos llegó una primera parte.» Hasta hubo quien tomó la idea como inspiración: «Me han dado tremenda idea. Ya que no me puedo ir, voy a mandar mi prótesis que coma por allá. Yo puedo esperar.»
El periodista y activista cubano radicado en Madrid, Magdiel Jorge Castro, se hizo eco del suceso en su perfil de Facebook.
El episodio se suma a una larga lista de anécdotas curiosas asociadas al equipaje de los vuelos entre Cuba y Estados Unidos, donde no es raro escuchar relatos de maletas con todo tipo de contenido inesperado, producto de las revisiones de seguridad en ambos países.
Hasta el momento no existe ninguna versión oficial sobre cómo terminó esa dentadura dentro del equipaje. Ni una aerolínea, ni las autoridades aeroportuarias de Cuba o de Estados Unidos se han pronunciado sobre el caso, que circula exclusivamente a través de redes sociales y no ha sido confirmado por ninguna fuente independiente.
Lo interesante del caso es que la prótesis viajaba envuelta en un nylon tipo ziploc, por lo que aparentemente queda descartada la idea de que «se le cayó» a alguien; presuntamente al trabajador de la Aduana que hizo la pesquisa del equipaje. Muy probablemente haya sido un contenido «confundido», y pasado de una maleta a otra, si se abrió más de una al mismo tiempo. O simplemente una broma.
En caso de no haber sido esto último, y ser un objeto verdaderamente necesitado por alguien, seguramente se le habrá quitado la sonrisa.

















