Un terremoto de magnitud 7.8 en Mindanao dejó al menos 35 muertos, 134 heridos y alertas de tsunami hasta Japón e Indonesia. Es el sismo más destructivo en ese país desde 1990: 35 muertos, 12 desaparecidos y miles de desplazados en Mindanao
Era el primer día de clases en Filipinas. En la Escuela Primaria Mahayahay de Davao Occidental, maestros y estudiantes estaban en la ceremonia de la bandera cuando la tierra empezó a moverse. Lo que vino después quedó grabado en cámaras de seguridad de todo el sur del archipiélago: edificios derrumbándose en segundos, personas corriendo entre escombros y una alerta de tsunami que llegó hasta Japón.
El 8 de junio de 2026, a las 7:37 de la mañana hora local, un terremoto de magnitud 7.8 sacudió la costa sur de Mindanao. El epicentro se ubicó frente a la costa de la provincia de Sarangani, a 26 kilómetros al oeste-suroeste de Glan. Es el terremoto más fuerte que ha golpeado Filipinas desde 1990.
Al menos 35 personas murieron, más de 130 resultaron heridas y una decena permanece desaparecida. De los fallecidos, 31 murieron en la región de Soccsksargen, en el centro-sur de Mindanao, y cuatro en la región de Davao. En General Santos City, la ciudad más cercana al epicentro y una de las más importantes de Mindanao, se reportaron diez fallecidos. Equipos de rescate continuaban trabajando entre escombros y en zonas de difícil acceso, mientras las autoridades advertían que el número de víctimas podría aumentar.
Una serie de réplicas sacudieron la zona unas dos horas después del primer sismo. La más fuerte alcanzó magnitud 6.5 según el USGS. Residentes como Johnson Alerta, de 34 años, prefirieron dormir en la calle antes que volver a sus casas: «Dormiré aquí fuera aunque sea incómodo, porque tengo miedo de que haya una réplica.»
Tras el sismo se emitieron alertas de tsunami en Indonesia y Malasia, y el impacto se sintió en múltiples países de la región. Los servicios eléctricos y de telecomunicaciones quedaron interrumpidos en varias zonas afectadas. El presidente Ferdinand Marcos declaró que las autoridades están coordinando la respuesta de emergencia en todas las áreas impactadas.
El sismo golpeó en un momento particularmente simbólico: era el primer día del año escolar en Filipinas. Los informes iniciales de la ONU indican daños generalizados en escuelas, hospitales, edificios gubernamentales y otras estructuras. UNICEF anunció estar listo para apoyar la respuesta de emergencia, destacando que la seguridad de los estudiantes y docentes es su máxima prioridad.
Al menos 10,000 familias fueron desplazadas de sus hogares dañados. Las autoridades les pidieron no regresar mientras continúan las réplicas.
Edificios dañados en General Santos City, Filipinas, tras el terremoto de magnitud 7.8 del 8 de junio de 2026





















