Un terremoto de magnitud 7.8 sacudió el sur de Filipinas el lunes 8 de junio, dejando al menos 35 muertos, más de 130 heridos y una docena de desaparecidos. El epicentro se ubicó frente a las costas de la provincia de Sarangani, en Mindanao. Es el sismo más fuerte que golpea el país desde 1990.