Tras histórico título continental, futbolistas de Corea del Norte se deshacen en lágrimas al encontrarse con Kim Jong Un. Si hubiesen perdido, las hubiesen mandado a un campo agrícola, o a una prisión
Las jugadoras del Naegohyang Women’s FC, club femenino de Corea del Norte, rompieron en llanto la pasada semana al reunirse con Kim Jong Un después de conquistar un título continental histórico. Las imágenes difundidas por medios estatales norcoreanos muestran a varias futbolistas llorando, saltando y cubriéndose el rostro mientras el líder las saluda y felicita por la victoria.
El equipo ganó la AFC Women’s Champions League al vencer 1-0 al Tokyo Verdy Beleza en la final disputada en Seúl, un hecho deportivo poco común por el contexto político: un club norcoreano compitiendo y ganando en territorio surcoreano. Según Korea JoongAng Daily, las jugadoras habían mantenido una actitud seria y controlada durante su estancia en Corea del Sur, pero al regresar al Norte y encontrarse con Kim Jong Un se mostraron visiblemente emocionadas.
Kim también presenció un partido amistoso entre Naegohyang y la selección femenina sub-17 de Corea del Norte, según reportes basados en la agencia estatal KCNA. Para el régimen, el triunfo ofrece una oportunidad de propaganda deportiva: una victoria internacional, lograda por mujeres norcoreanas, presentada como prueba de disciplina, fortaleza nacional y lealtad al liderazgo.
El llanto de las jugadoras tiene una lectura que va más allá del deporte. En Corea del Norte, el reconocimiento directo del líder posee un peso político y simbólico enorme. La figura de Kim Jong Un aparece de forma permanente en la televisión estatal, la prensa oficial, las escuelas, oficinas y espacios públicos. Para atletas formados dentro de ese sistema, ser recibidos por él puede representar el punto más alto de validación pública, por encima de premios, contratos o fama internacional.
El triunfo de Naegohyang también llega en un momento en que el fútbol femenino norcoreano conserva una tradición competitiva significativa, aunque el país permanece aislado en gran parte del deporte global por sanciones, tensiones diplomáticas y restricciones internas. Sus selecciones juveniles femeninas han obtenido resultados importantes en torneos internacionales, y el título continental de clubes refuerza esa imagen de potencia regional en el fútbol de mujeres.
La escena, sin embargo, fue recibida fuera de Corea del Norte con una mezcla de curiosidad, incomodidad y análisis político. En cualquier otro país, las lágrimas tras un título podrían interpretarse como emoción deportiva. En el caso norcoreano, la reacción ante Kim Jong Un se lee inevitablemente dentro de un sistema donde el culto al líder, la vigilancia y la obediencia pública forman parte de la vida nacional.
El resultado deportivo fue real. La emoción también puede haberlo sido. Pero las imágenes muestran algo más: cómo en Corea del Norte incluso una celebración futbolística termina convertida en un acto de afirmación política.
FUENTES CONSULTADAS:
Korea JoongAng Daily — https://koreajoongangdaily.joins.com/news/2026-06-03/national/northKorea/Stonefaced-no-longer-North-Koreas-Naegohyang-Womens-FC-burst-into-tears-upon-meeting-Kim-Jongun/2607765
South China Morning Post — https://www.scmp.com/week-asia/lifestyle-culture/article/3355792/tears-north-korea-kim-meets-footballers-after-historic-title-win
CNN en Español — https://www.youtube.com/shorts/342Aobhrm0s





















