El primer hombre cubano que entra al Salón de la Fama del Voleibol y el que hoy sigue ganando afuera. Despaigne llega a la inmortalidad del voleibol mientras Angel Dennis mantiene viva la llama en Brasil
El voleibol cubano tiene razones para celebrar en estos días. Joel Despaigne, el atacante más temido de su generación, fue seleccionado para integrar la Clase 2026 del Salón Internacional de la Fama del Voleibol, mientras Angel Dennis mantiene el nombre de Cuba activo en las canchas internacionales.
Joel Despaigne, el primer hombre del voleibol cubano que llega a la inmortalidad
Despaigne no ganó el Campeonato Mundial ni los Juegos Olímpicos, pero eso no le quitó ni un gramo de grandeza. Fue elegido el mejor voleibolista del mundo en la temporada 1989-90 y la Federación Internacional lo incluyó en la discusión por el título de Mejor Jugador del Siglo XX.
El reconocimiento llega décadas después de que este santiaguero de 1,91 metros aterrorizara bloqueos de Italia, Brasil y Rusia con un salto de ataque de 3,50 metros. Le decían El Diablo.
Despaigne lideró a Cuba en cuatro finales de la Liga Mundial, fue campeón de la Copa del Mundo en 1989, subcampeón mundial en 1990 y acumuló oros, platas y bronces panamericanos a lo largo de toda su carrera.
La ceremonia de exaltación oficial está programada para el 18 de octubre en el Wyckoff Country Club de Holyoke, Massachusetts, donde tiene su sede el Salón Internacional de la Fama del Voleibol.
Con este reconocimiento, Despaigne se convierte en el primer jugador de la selección masculina cubana en recibir este honor. Las siete cubanas anteriormente exaltadas pertenecen al universo de las Morenas del Caribe y su entrenador Eugenio George, pero ningún varón había llegado hasta aquí.
Cuba lleva ahora nueve representantes en ese recinto de leyendas, señala el portal Infobae a partir de un reporte de la agencia EFE. Un número que habla por sí solo del impacto que tuvo la isla en el voleibol mundial durante décadas.
Angel Dennis, el relevo del voleibol cubano que compite este fin de semana en Brasil
Mientras Despaigne recibe su reconocimiento histórico, otro cubano suda en las canchas. Angel Dennis fue confirmado por los Gigantes do Vôlei para participar en una edición especial del evento este sábado en Caxias do Sul, estado de Rio Grande do Sul.

Dennis representa la cara actual del voleibol cubano en el exterior, la generación que emigró y encontró continuidad en ligas extranjeras. Su presencia en este evento brasileño confirma que el talento de la isla sigue siendo moneda de cambio en el mercado del voleibol internacional.
Actualmente reside, según su perfil personal de Facebook, en Buenos Aires, Argentina. Se encuentra casado y tiene una pequeña niña.
El contraste entre Despaigne y Dennis ilustra una historia que Cuba conoce bien: los que construyeron la leyenda desde adentro y los que hoy la proyectan desde afuera. Las circunstancias cambiaron. La calidad, no.
El voleibol cubano tiene esa particularidad: aunque la selección nacional ya no compite al nivel de antaño, sus jugadores siguen apareciendo en competencias de todo el mundo, como prueba viviente de un sistema que, a pesar de todo, produjo atletas de élite durante décadas.



















